El proyecto o borrador de dictamen para quitarle el fuero al senador Alejandro Moreno Cárdenas “Alito” está listo en la Sección Instructora de la Cámara de Diputados que preside Hugo Eric Flores.
¿Qué falta para que se desahogue la declaración de procedencia solicitada por la Fiscalía Anticorrupción de Campeche?
Por lo pronto hay un proyecto terminado y va en contra de los intereses del dirigente nacional priista.
Está pendiente que se ponga a consideración, debate y votación, de los integrantes de la Comisión Instructora: Eric Flores (Morena) en su calidad de presidente, Adriana Belinda Quiroz (Morena), Germán Martínez Cázares (PAN) y Raúl Bolaños Cacho (PVEM).
Todavía no hay fecha para su reunión, dependerá de los tiempos de la nomenclatura, de los que toman decisiones en el recinto legislativo de San Lázaro, aunque ya hay quienes dicen que la caída de la guillotina estaría sujeta al comportamiento que tenga Alito ante la reforma electoral.
¿Es un hecho su desafuero?
No.
Aun cuando el proyecto esté en su contra, hay que esperar a que se cumplan todos los pasos del procedimiento instaurado. Los diputados de la Sección Instructora deberán de revisar las pruebas presentadas por la fiscalía campechana, que acusa a Moreno Cárdenas de peculado y uso indebido de funciones, enriquecimiento con recursos del erario.
El proyecto de dictamen en su contra existe porque quienes trabajaron en su elaboración encontraron elementos para demostrar que siendo gobernador de Campeche cometió actos indebidos.
Todavía no es definitivo el proyecto ni su sentido. No sería la primera vez que Alito remontara acusaciones.
Evidentemente las señales le son adversas. El único que quizás se abstendría o votaría a su favor en la Sección Instructora sería el diputado panista Germán Martínez Cázares.
Lo que resuelva la Sección Instructora todavía sería valorado por el pleno de la Cámara de Diputados.
En tanto, Alejandro Moreno Cárdenas alardea que, hasta ahora, en el terreno judicial, ha ganado todos los procesos.
Apenas la semana pasada invitó a desayunar a una treintena de periodistas en el salón presidentes de la sede nacional de su partido. Todos tuvieron que dejar en la entrada su teléfono.
Alito apareció con su chamarra roja y en el curso de la plática se quedó en mangas de camisa.
La verdad no reveló ningún secreto o algo que no se supiera a través de los medios y sus entrevistas.
Sin embargo, quedó claro que no está cruzado de brazos. Hizo una presentación introductoria de casi una hora, acompañada de imágenes, para contrastar acciones de gobierno del pasado y presente.
Después respondió preguntas y retaba a que le preguntaran lo que quisieran. No faltó quien le reclamara por no haberle dado un “derechazo” a Noroña cuando lo tuvo cerca en la antigua sede senatorial, la casona de Xicoténcatl en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Tiene razón de que lo pueden acusar de todo, menos de pendejo. Es listo y siempre ha sido ambicioso. Ha sido varias veces diputado y senador, gobernador de su estado, ahora está dirigiendo al tricolor, luego de hacer a un lado a los veteranos de su partido que se le oponían.
Presumió que otros han seguido su ejemplo de acudir a instancias internacionales para defenderse.
No eludió la pregunta sobre su eventual candidatura presidencial para el 2030.
Antes, admitió que la oposición si no forma un gran bloque, va a perder las elecciones de 2027.
Alejandro Moreno Cárdenas, después de dos horas, dejó la impresión de que lo tiene sin cuidado el actual proceso que le sigue la Sección Instructora de la Cámara de Diputados.
X y TickTock: @zarateaz1