En el contexto de los precios de los productos agropecuarios en el mercado internacional se ha dejado de lado el reconocimiento al esfuerzo
productivo y se ha dado prioridad a las estadísticas o tendencias económico-financieras.
Es decir, las decisiones de producción, los precios y hasta las tendencias en el consumo se desarrollan sobre el escritorio. Lejos han quedado ya los apoyos o estímulos que recibían los productores de este noble sector que nos alimenta cada día.
Y es que, el enfoque en el reconocimiento o los apoyos productivos han sido limitados, y en el caso de México, sobre todo en maíz y otros granos básicos, esenciales para la alimentación de la población.
Y si bien hay un enfoque hacia la soberanía alimentaria (al menos en el discurso oficial), como ya lo he comentado anteriormente, estamos muy lejos de alcanzar esta meta y, en el caso del maíz, sorgo, frijol y arroz, se ve difícil lograrlo.
Aunado a la política gubernamental de los últimos sexenios, hoy día debemos subsanar la influencia de los conflictos armados que se desarrollan en países lejanos.
Esta inestabilidad mundial ya empieza a afectar a las actividades primarias, al generar altos costos para producir, derivado de la escasez o el encarecimiento de los fertilizantes, ya de que alguna forma nos han hecho dependientes, y son las consecuencias que deben sortear ahora nuestros productores.
En esto también se ven involucrados los rendimientos en los cultivos, dependientes de los fertilizantes extranjeros, los cuales disminuirán considerablemente, es decir, se producirán menos alimentos.
Esto impacta finalmente en el consumidor, quien deberá pagarán más por consumir menos.
La mezcla de la anterior, ocasiona que no se reconozca el verdadero esfuerzo de los productores para llevar alimento a nuestras mesas.
Por ello es que debemos estar muy atentos y prevenidos ante los escenarios internacionales, sobre todos los conflictos de Ucrania e Irán.
Las políticas de prevención en el sector deben enfocarse en la resiliencia, autosuficiencia y diversificación ante estos conflictos que impactan la logística, el suministro de fertilizantes y los costos energéticos, entre otros.
• En Puebla en contra de la carne de dudosa procedencia
En días pasados, la Industrial de Abastos de la capital poblana, con José Ángel Minutti al frente, realizó un decomiso de casi mil kilogramos de carne blanca, que estabalista para ser distribuida en el mercado.
Esta labor del personal adscrito es muy importante, ya que ello garantiza que no lleguen productos de dudosa calidad o procedencia que afectarían la salud de la población.
A nivel nacional existen pocos casos de esta importante labor, por lo que me permito resaltar este hecho local.
Luis P. Cuanalo (@luiscuanalo)
• Empresario y Especialista en sector agropecuario nacional e internacional
• Miembro de la CANACINTRA Sector Agroindustrial
• Presidente del Colegio de Ingeniero Agroindustriales de México, A.C. (CIAGROIN