Por Claudia Bolaños
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Andrés Manuel López Obrador dijo que sus adversarios podrán criticarlo y tacharlo de loco, nunca decir que es corrupto.
“A mí me van a seguir cuestionando por cómo hablo, voy a seguir padeciendo de expresiones racistas, van a seguir diciendo que no estoy cuerdo, que estoy loco; van a seguir diciendo que soy un viejo chocho, que ya estoy chocheando; pero nunca van a poder decir que soy corrupto”, indicó en su conferencia.
Recordó que su triunfo en las elecciones pasadas fue debido a la democracia del país.
“El pueblo nos dio su confianza para transformar a México, para acabar con la corrupción”.
Por eso, aseguró que no le fallará al pueblo que lo eligió para acabar con la corrupción y la impunidad, “trátese de quién se trate”.
Agregó que la oposición está molesta con la defensa de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y porque las empresas privadas ahora están obligadas a pagan impuestos, indicó López Obrador.
Aseguró que, incluso, a algunas empresas se les pagaban subsidios, por el contubernio que tenían con las autoridades.
“Hay inconformidad porque las empresas eléctricas extranjeras, sobre todo españolas, tenían el gran negocio de cobrar a precios elevadísimos la energía eléctrica.