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Columnas
Antes de entrar en el tema de hoy, quiero desearles a todos los lectores de ContraRéplica un feliz año 2025 lleno de salud, prosperidad y éxito en todo lo que se propongan. Espero que este nuevo año esté lleno de momentos significativos y grandes logros.
El tema que abordo hoy surge de una experiencia personal que viví a finales del año pasado: la pérdida inesperada de un gran amigo. Fue un evento que me llenó de tristeza y me llevó a reflexionar sobre muchas cosas. En momentos como este, uno piensa en los asuntos pendientes que quedaron sin resolver, en los hijos que aún dependen de uno, en si tenemos un testamento en regla, y también en algo menos obvio, pero cada vez más relevante: ¿qué ocurre con nuestras redes sociales cuando fallecemos?
Al investigar un poco, descubrí que plataformas como Facebook e Instagram ya cuentan con opciones para manejar este tipo de situaciones. Por ejemplo, si has designado un "contacto de legado", esta persona puede realizar ciertas acciones en tu perfil una vez que se notifique tu fallecimiento. Estas son las opciones más comunes:
En el caso de WhatsApp, la plataforma elimina automáticamente las cuentas que han permanecido inactivas durante 120 días.
Pensando a futuro, es probable que surjan herramientas más sofisticadas, como un "testamento digital" que permita dejar instrucciones claras sobre lo que queremos que ocurra con nuestra presencia en las redes sociales. ¿Queremos que nuestras cuentas sean eliminadas, que permanezcan como conmemorativas o incluso que sean gestionadas de alguna forma específica?
Además, existen ya algunas aplicaciones que trabajan en algo más innovador: la creación de un "clon digital". Este clon podría basarse en información personal, tu biografía, tu voz e incluso tu rostro, para generar interacciones virtuales. Aunque todavía suena a ciencia ficción, en un futuro no tan lejano podría ser posible extraer información directamente del cerebro, almacenar recuerdos y crear una representación digital capaz de interactuar con el mundo físico.
Es difícil predecir hasta dónde llegaremos con la tecnología, pero una cosa es segura: nuestra huella digital será cada vez más duradera y relevante. Decidir qué queremos que ocurra con ella será una cuestión personal y, tal vez, parte integral de nuestra planificación para el futuro.
Octygeek / Alejandro del Valle Tokunhaga
Cofundador de Octopy empresa dedicada a Robótica e AI.