Los frutos en todo momento han estado a la vista: una larga carrera política que, fiel a su estilo, ha llevado siempre con grandes resultados desde la lucha democrática hasta la definición de distintas posiciones administrativas del poder público y legislativas.
Todas ellas, con un gran sentido de responsabilidad. Le ha tocado sortear brechas y retos que ha sabido entender y capitalizar perfectamente. No hay un solo instante o coyuntura que Ricardo Monreal no aparezca en el escenario público; su opinión se ha convertido, hasta este momento, en una concepción nutrida de capital político reconocida por todas las posturas ideológicas del país.
Tanto en Morena, como en todos los partidos políticos reconocen su capacidad y habilidad en temas de interés público y desde luego legislativos.
En este sentido, tiene una enorme eficiencia para promover y cerrar acuerdos; recientemente, en esa lista, hay un sinfín de reformas constitucionales que, de manera general, se han aprobado en consenso, es decir, la estrategia de tomar en cuenta a todas la fuerzas pequeñas o numerosas le ha traído, en lo inmediato, una gran respuesta.
De hecho, hace unos días en Acapulco, Guerrero, sostuvo un encuentro con jóvenes y, gracias a la organización de acciones colectivas, se pudo convivir y departir con todas las fuerzas políticas del país sin excluir a nadie.
Siempre ha admitido que, a pesar de la militancia y la postura ideológica, es importante construir acuerdos en beneficio del país y, desde esa posición, ha sido un gran ejemplo para garantizar una buena labor como político adoptando mecanismos de comunicación.
Eso hay que reconocérselo porque, desde el Senado, su labor es eficiente. Eso depende, en gran medida, de la capacidad de tejer acuerdos con la oposición. Además de crear un buen ambiente como presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara Alta, toma en cuenta la participación de todos y todas.
Por ello, para los que tuvieron la fortuna de asistir a la conferencia de jóvenes que ofreció en Acapulco, identificaron las cualidades de Ricardo Monreal y sus aptitudes para detectar las áreas de oportunidad y quizá, lo que más le caracteriza es, hoy y siempre, el sentido plural.
He ahí la gran diferencia y con mucha razón decidimos con coherencia ponderar esa identidad natural que posee para llegar a acuerdos.
Y es que durante toda su vida política ha construido lazos que se han podido apreciar, y que estos tiempos de mayor polarización del país se ha esmerado y esforzado en encontrar además de cohesión, rescatando coincidencias para quienes participan en la tarea legislativa.
No hay duda de su enorme potencial ni mucho menos de su legítima aspiración de competir con Morena de cara a la sucesión presidencial dónde lo ha dicho con mucha claridad. El hecho es que, este precedente, será de aquí hasta que llegue la fecha de definiciones la característica de persuadir con pericia el momento clave para mostrar todo el capital político mientras otros quizá, esperan la bendición del presidente para aproximarse al camino.
Sin embargo, la única vía más viable es el trabajo de organización y convergencia que pueda dar ese brinco y marcar la diferencia para manufacturar reglas de participación claras y transparentes refiriéndome a los mecanismos de selección del candidato de Morena.
Mientras ese momento llegue es evidente que, el poder político de Ricardo Monreal, lo ha convertido en el actor que más ha contribuido a construir acuerdos y consensos, y de esa manera no solo ha podido enfrentar la tarea titánica de las iniciativas presentadas, sino que todas las ha sacado adelante sin ningún contratiempo porque, siempre, ha sabido abrir el abanico para conciliar con todos los sectores de la sociedad y fuerzas de oposición.
En esa agenda contribuye y también influye. Por eso, es uno de los políticos más importantes del país y será, a futuro, un presidenciable fuertísimo que ha optado, desde este momento, en aprovechar su capacidad para seguir construyendo cuadros con gran sentido de responsabilidad como lo que aconteció en Acapulco dónde grupos números de jóvenes respondieron a la convocatoria.
Así, Ricardo Monreal da un paso más y se consolida como un político eficiente y un auténtico constructor de acuerdos. De eso se trata: hay que encontrar coincidencias en momentos cruciales. En esa aspiración presidencial el coordinador de los senadores de Morena encontrará, es un hecho, muchos aliados para encarar el mayor reto de su vida: la candidatura presidencial que, estoy seguro, será con Morena.