Estados Unidos tiene una preocupación constante ante el creciente número de inmigrantes que buscan ingresar por cualquier ruta y a cualquier costo a su territorio, sin embargo, no sería nada extraño ver un reforzamiento en la franja fronteriza después de ver cómo fue violado el territorio israelí por el grupo extremista Hamás.
Lo reprobables hechos en Medio Oriente no pasarán inadvertidos por las fuerzas de inteligencia y seguridad de la Administración Biden.
Quedó de manifiesto que, por más informes, análisis y acciones de vigilancia casi cualquier lugar puede ser invadido, claro no es tarea sencilla, pero con atención, trabajo y recursos tecnológicos de última generación, esto parece ser menos complejo, no digo que sea algo sencillo pero los terroristas tienen la preparación, la disciplina y los recursos para ello.
La frontera México-Estados Unidos no es ni presenta los problemas de esa alejada región del Continente Americano, pero bien vale la pregunta de que sí estos grupos militares, armados y altamente violentos, podrían voltear a esta región del mundo, sobre todo después de las manifestaciones, discursos y palabras de apoyo lanzadas en favor del pueblo Israelita.
Más de 12 mil kilómetros separan a la región fronteriza de México con Estados Unidos de la de Israel y Palestina, pero los intereses de los terroristas no es remoto que puedan llegar a esta región y no, no quiero ser ni alarmista, ni exagerar una posibilidad, sólo poner una advertencia.
Y es que, a través de su propósito bélico declarado, sus publicaciones y sus acciones podemos identificar a los terroristas del mundo. Usan o usaron la violencia como un signo distintivo para beneficiar y fortalecer su causa y sus mismos actos dirigidos a los grupos civiles.
La obediencia y su extrema violencia los caracterizan.
La actual ola terrorista es de motivación religiosa. En 1980 sólo a 2 de los 64 grupos considerados terroristas se les atribuía una motivación religiosa.
En 1995 era casi la mitad de los grupos identificados, 26 de 56, casi todos islamistas. Actualmente son la mayoría, adopta formas diversas, atentados suicidas, grupos autoorganizados, ‘lobos solitarios’ tras radicalizaciones personales, etcétera y, ataca a fuerzas del orden, militares u objetivos civiles. Su mayor fuerza está en oriente medio y el sur de Asia, pero su acción se deja sentir en todo el mundo.
Han generado respuestas específicas, incluyendo acciones bélicas, como la invasión de Afganistán por la OTAN y Estados Unidos o la intervención norteamericana en Irak (en ese caso, como pretexto).
Los estudiosos y especialistas del medio oriente y del ‘Terrorismo islámico’, o yihadismo, señalan que no se debe entender que el islam esté abocado a la práctica del terror, ni que el mundo musulmán lo apoye. Esa precisión es necesaria para evitar estereotipos.
@arnc7