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Columnas
Mucha actividad se registró en la Comisión de Justicia del Senado de la República que preside el morenista Javier Corral por la comparecencia de aspirantes a magistrados electorales entre los que destacó un controvertido personaje: Octavio Grijalva Vázquez, que tiene como su máximo anhelo ser magistrado electoral en Sonora, pero todo indica que su trayectoria le juega las contras.
Quizás el nombre no diga mucho, pero si nos remitimos al año 2013, cuando quien se desempeñara como visitador itinerante de la comisión Estatal de los Derechos Humanos, se convirtió en el abogado defensor del feminicida hindú Sing Siddhart, quien asesinó de manera violenta a la joven Priscilla Carolina Hernández Guerra, hechos sangrientos que ocurrieron en Bahía de Kino.
En aquel entonces, diversos medios consignaron que Octavio Grijalva tomó el caso para defender a Singh Siddhart y fue señalado por presuntamente haber ejercido tráfico de influencias con el objetivo de presionar al juez que dictó el auto de formal prisión, valiéndose de una relación amistosa con Miguel Padrés Elías, hermano de quien era gobernador de Sonora, Guillermo Padrés.
Doce años después, Octavio Grijalva se presentó vía remota a comparecer ante la Comisión de Justicia de la Cámara Alta. Presa de los nervios, el señalado personaje no podía ni encender el micrófono para ser escuchado y por cerca de diez minutos, habló y habló de los derechos humanos y la manera en que él los defendía, olvidando que sí, efectivamente defendió los derechos humanos de un feminicida, acaso siguiendo aquella máxima del pasado reciente de que hay que defender a los delincuentes porque son seres humanos y respetarlos.
De manera abrupta, Corral Jurado con cara de aburrimiento, interrumpió a este “paladín” de los derechos humanos para dar paso al siguiente orador: “estamos sobre el tiempo”, le dijo el morenista a Octavio Grijalva en la comparecencia en la que también participaron las senadoras Carolina Viggiano y Laura Esquivel, que se mostraron aburridas y hartas de la promoción que se hacía el exvisitador de la CNDH.
Una recomendación no sobra porque serán los senadores los que elegirán a los magistrados electorales; al revisar los perfiles, encontrarán que Grijalva tiene otros varios pendientes importantes que hablan que su cruzada a favor de los derechos humanos son solo mentiras, en la que se incluyen litigios, dmeandas, otras “minuncias” penales así como señalamientos por desvío de recursos públicos.
Este historial tiene todo menos transparencia y definitivamente no son las mejores cartas, para alguien que como Octavio Grijalva que pretende llegar a Sonora a impartir justicia, en este caso electoral. Habrá que estar atentos a la decisión del pleno.