Por Elia Cruz Calleja
En medio de la embestida que realiza el presidente de Estados Unidos, Donald Trump contra algunos países de Latinoamérica especialmente los que tienen corrientes progresistas, como es el caso de Cuba, Colombia, México y el mismo Brasil, en el marco de la 56 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), el gobierno brasileño expresó que las “medidas coercitivas y las acciones intervencionistas” no ayudan a que se resuelvan los problemas de las naciones del hemisferio.
La máxima reunión de la OEA que se realiza en la ciudad de Panamá y que se lleva a cabo bajo el tema central "multilateralismo firme en defensa de la democracia, la seguridad hemisférica y la estabilidad en los Estados Miembros", el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, recordó que los principios fundamentales del derecho internacional son “la igualdad soberana de las naciones, la libre determinación nacional y la no intervención en los asuntos de otros países”.
Tras recordar el espíritu por el cual fueron creadas la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la OEA, a partir de la firma de la Convención de San Francisco en 1945 y la Carta de Bogotá en 1948, respectivamente, el representante del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva dijo que únicamente respetando estos principios máximos del sistema interamericano se puede caminar hacia la coexistencia pacífica de los Estados miembros.
Sostuvo que la igualdad, la autodeterminación y la no intervención siempre serán preferibles a las tentaciones de algunos por el unilateralismo y la uniformidad de las esferas de influencia.
“Brasil está convencido de estos principios, que siempre me guiarán por el camino correcto hacia la coexistencia pacífica dentro del ámbito interamericano. La igualdad soberana, la autodeterminación y la no intervención siempre serán preferibles al camino marcado por las tentaciones del unilateralismo y la uniformidad de las esferas de influencia.
“La estabilidad que todos buscamos dentro del ámbito interamericano depende de que las acciones de la OEA se guíen siempre por el derecho internacional y se apoyen tanto en la Carta de Bogotá como en la Carta de San Francisco”, subrayó.
Sin embargo, Vieira reconoció también que existen dificultades dentro de la región respecto al multilateralismo, pero subrayó que “las medidas coercitivas y los grupos excluyentes no resolverán los problemas que aquejan a nuestros países”.
Frente a ello, el diplomático brasileño reiteró el respaldo del gobierno de su país al secretario general de la OEA, Albert Ramdin, al cual impulsó para llegar a esa posición junto con Bolivia, Chile, Colombia, México y Uruguay, y los que se sumaron Costa Rica, Ecuador, República Dominicana y los catorce países de la Comunidad del Caribe (CARICOM), pero que Estados Unidos ha criticado severamente afirmando que es una organización que no resuelve nada, y ha dejado de pagar su cuota durante todo 2026.
“En este escenario turbulento e incierto, la Organización de los Estados Americanos no podría tener un líder más autorizado que el Secretario General Albert Ramdin, voz del Caribe, una región que nos complace ver liderando esta organización por primera vez, el Secretario General Albert Ramdin ha demostrado equilibrio, amplia capacidad de acción y un firme compromiso con la independencia de su cargo desde el inicio de su mandato. Señor Secretario General, cuente con el apoyo de Brasil en la tarea de fortalecer esta organización en el ámbito de cada uno de sus miembros”, sostuvo sobre el líder de la OEA que desde su investidura en mayo de 2025 se pronunció por resolver los problemas de la región, como el de Venezuela, dialogando. Declaró que que la única forma de resolver el tema de Venezuela era sostener “diálogo” con el entonces presidente Nicolás Maduro. Sin embargo, recordemos que en enero de este 2026 el presidente de Estados Unidos extrajo a Maduro para llevarlo detenido a Nueva York.
Por su parte, Mario Lubetkin, secretario de Relaciones Exteriores y representante del gobierno de Uruguay, encabezado por el presidente izquierdista Yamandú Orsi, también se pronunció en contra de la intervención.
Durante su participación en la primera plenaria de la 56 Asamblea General de la OEA que se realiza en el Centro de Convenciones Atlapa de la ciudad de Panamá, el diplomático uruguayo expuso que en el contexto actual en el que se cuestiona la relevancia del multilateralismo y el valor del sistema internacional basado en normas, es pertinente recordar que solo respetando la no intervención y buscando las soluciones pacíficas se puede mantener la estabilidad internacional y la convivencia entre las naciones.
“Para Uruguay, el respeto al derecho internacional, la igualdad soberana de los Estados, la solución pacífica de las controversias, la no intervención y el estricto cumplimiento de las obligaciones internacionales no solo constituyen principios jurídicos, sino que son garantías indispensables para la estabilidad internacional y la convivencia pacífica entre las naciones”, sostuvo.
Por ello, señaló que la convicción de su país es que se preserven las instituciones normativas como la OEA, siendo un foro político privilegiado del hemisferio de las Américas, en la que se deposita todo el arsenal institucional y normativo.
Destacó la firma de respaldo al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, que consideró como “uno de los principales logros institucionales de nuestro continente y un pilar fundamental para la consolidación de la democracia, el Estado de Derecho y la protección efectiva de la dignidad humana”.
Dijo que a lo largo de las décadas, sus integrantes han contribuido de manera decisiva al desarrollo de estándares regionales que hoy orientan las políticas públicas, fortalecen las instituciones y amplían la protección de los derechos y libertades fundamentales de toda América.
Por ello, dijo que “en un mes calendario regional marcado por tensiones tan existentes para la democracia y los derechos humanos resulta indispensable salvaguardar la autonomía, la independencia y la solidez institucional de los mecanismos interamericanos”.
En este año 2026 que se conmemora el 25 aniversario de la Carta Democrática Interamericana (CDI), dijo que es pertinente reafirmar la defensa de la democracia porque esta constituye una responsabilidad colectiva del hemisferio. “La democracia es mucho más que la celebración periódica de elecciones, supone funciones sólidas, separación e independencia de poderes, respeto al Estado de Derecho, libertad de expresión, plena participación ciudadana, transparencia, rendición de cuentas y la protección y promoción de los derechos humanos. Estamos convencidos de que no puede existir una democracia sólida allí donde se vulneran sistemáticamente los derechos fundamentales”.