Las Normas Oficiales Mexicanas (NOMs) son regulaciones técnicas que se aplican en el sector público y privado que contribuyen al empoderamiento de la población, permiten atender y eliminar los riesgos ya que están construidas por especialistas, tienen como objetivo asegurar la calidad, sanidad y armonización de los productos, bienes y servicios, ya que están basadas en información científica y tecnológica, tienen valor a nivel internacional y son la forma en la que se puede verificar su cumplimiento y las autoridades o personas facultadas que lo harán.
Así lo dice la página del gobierno federal titulada “Sabes cómo te benefician las Normas Oficiales Mexicanas”, información que al parecer no fue considerada por el Subsecretario de Salud y presidente del Comité de Normalización de la Secretaría de Salud (SSA), Hugo López-Gatell, a la hora de tomar la decisión de cancelar, 35 normas oficiales en materia de Salud Pública, entre las que están las que rigen el tratamiento, vigilancia epidemiológica y promoción de la salud del cáncer de próstata, el cáncer cérvico uterino, el cáncer de mama, el tratamiento integral de sobrepeso, el control de diabetes mellitus, la detección, diagnóstico, tratamiento y control de la hipertensión arterial sistémica, el de la Tuberculosis; de la lepra; la del fomento, protección y apoyo a la lactancia materna, la relacionada con la Promoción de la salud escolar y la que incide en la prevención, tratamiento y control de las adicciones, entre otras que vulneran el derecho a la salud de las y los mexicanos.
Normas, que al revisar la situación actual de cada uno de las enfermedades y temas que abarcan, nos encontramos que dichas normas más que desaparecer deberían ser actualizadas para dar una respuesta efectiva a las y los mexicanos, porque por ejemplo, cuando hablamos del cáncer de mamá, de acuerdo con el boletín Epidemiológico Nacional de la Secretaría de Salud, a octubre de 2022 se habían registrado 15 mil 729 nuevos casos, registrándose un aumento de 4 mil 69 casos en comparación a octubre de 2021.
En lo que se refiere al cáncer de próstata, cada año se detectan más de 25 mil casos y más de siete mil 500 personas pierden la vida por esta causa, según el Departamento de Urología Oncológica del Instituto Nacional de Cancerología. Y que decir del cáncer infantil que según el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia es la “principal causa de muerte por enfermedad entre los 5 y 14 años de edad, cobrando más de 2 mil vidas anuales”.
Otro tema es el de la lactancia materna, la cual a pesar de todos los beneficios que tienen para los infantes y para las madres en tanto su desarrollo físico, mental, emocional y el impacto en su salud, ha reducido gravemente en los últimos años.
Y que decir de la salud escolar, cuando a pesar del reetiquetado de productos chatarra y de las acciones para con la obesidad infantil y ahora todo lo que tiene que ver con los problemas de salud mental de las y los alumnos derivados de la pandemia, en este contexto no podemos omitir la NOM de la prevención, tratamiento y control de las adicciones, en un momento en que la Secretaria de Educación Pública ha impulsado la campaña “Prevención de adicciones, estrategia en el aula”, de la que se desprende “Si te drogas te dañas”, enfocada principalmente estudiantes de educación secundaria y media superior, campañas que tienen que ver con el aumento de las adicciones que se registraron durante la pandemia y que se han recrudecido después de ella y que está dañando principalmente a la población adolescente y joven.
Hemos escuchado miles de veces que nuestro sistema de salud será mejor que el de Dinamarca, parte de lo que ayudaría a lograrlo es actualizar las Normas Oficiales no desaparecerlas, para que, como en ese país, sean garantes de que el acceso a todos los servicios básicos o de especialidad sean realmente universales y gratuitos, que se dé diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades con altos y rigurosos estándares de calidad, que realmente garanticen el derecho a la salud a todas y todos los mexicanos.
Mtra. Rosalía Zeferino Salgado
Asesora en Comunicación Estratégica e Imagen Pública