Síguenos @ContraReplicaMX
Columnas
China es un país muy complejo, eso lo sabemos desde siempre pero o por eso podemos perderlo de vista.
Esta nación es tan importante para el mundo que no hay prácticamente nada que suceda dentro que tarde o temprano no tenga un impacto en el mundo, o al menos en alguna parte del planeta.
Así, el ahorro llevado al extremo y de forma colectiva, como está sucediendo en China, es una gran amenaza para este país, y para el mundo.
"El gasto de uno es el ingreso de otro" dice una de las reglas no escritas de la economía, y eso algo tan cierto que hasta en China se cumple.
Si el gasto se contrae, la economía puede tambalearse y terminar con graves afectaciones, algo así al parecer empieza a suceder en China, y no es facil de solucionar en un país tan complejo como el asiático.
Uno de los múltiples factores de la desaceleración en China es la debilidad del consumo y la cafa vez más extrema fortaleza del ahorro.
La política económica preveía que habría una reducción de la contribución de la inversión al PIB en favor de un mayor peso del consumo, fomentando el crecimiento de la economía. Pero la teoría se quedó corta.
China enfrenta hoy día una situación en la que los hogares y también las empresas ahorran una parte creciente de su renta, esto genera un desequilibio que afecta de manera constante el desarrollo económico provocando un crecimiento económico inferior o incluso la probabilidad de una recesión. Dicha eventual recesión, provocada por el exceso de ahorro colectivo de un sector económico tan grande como los hogares, afectará incluso al propio ahorro ya que no habrá economía rentable.
¿Cómo harán los líderes del país para resolver el problema?, es la gran pregunta que se hacen los mercados y la economía de todo el mundo.
De las respuestas y sobre todo de las acciones dependen muchas cosas en la economía global.
Vaya paradoja, mientras la gran mayoría de los países del mundo luchan por fomentar el ahorro interno, en China se ha convertido en uno de sus más grandes problemas.
|
|