Es muy cierto que cuando alguien dice que no es de derecha ni de izquierda, se trata de un conservador que no por discreto deja de ser radical. Los militantes de Movimiento Ciudadano, siempre en el limbo ideológico, aunque fueron considerados por todos como de derecha, ahora se confirmará en la inevitable alianza con el PAN.
MC reconoce su fragilidad y el PAN cobró conciencia de su debilidad, tienen que caminar juntos. No buscan ganar elecciones, luchan por conservar el registro. Aquí el partido más vulnerable es el PAN, el padrón que realiza cada tres años el INE a los partidos, puede dejarlo sin registro por no tener el mínimo de afiliados, que deben ser, hasta el momento, 246,270, equivalente al 0.26 por ciento del padrón. Cantidad que cambiará porque crece todos los días el padrón, así como la participación de los mexicanos en las urnas.
El requisito del 3 por ciento de la votación emitida, para conservar el registro, también tendrá dígitos mayores para ese cálculo y más obstáculos para el PAN, porque el abstencionismo disminuyó.
La oposición vive su peor momento, en alianza o por separado, 2027 se presenta como un reto difícil de superar, a pesar de su disfraz reluciente.
Además, de aquí a 2027, es más fácil que tanto el PAN como MC, tengan deserciones que nuevos afiliados. Los excesos de frivolidad de estos partidos y la falta de un proyecto partidista, no persuaden a nadie con dos dedos de frente.
Con esta alianza que empieza a ser vergonzosa para el PAN; las opciones políticas disminuyen y la oposición se presenta menos atractiva para la población, porque sería un bipartidismo ideológico, una izquierda descafeinada con Morena y una ultraderecha en cierne.
Hasta el momento no se ven posibilidades de que haya partidos nuevos, los que intentan serlo, tienen el tiempo encima y las asambleas no logran el consenso requerido, ni el quórum exigido, menos aún afiliados, ni firmas.
Faltan tres meses para que entreguen todos los requisitos, con un porcentaje lógico de rebase de cantidades, porque en el filtro del INE ha muerto la lucha varias organizaciones.
De surgir nuevos partidos que deberán competir solos la primera vez para demostrar su apoyo social, no varían las limitantes ideológicas: izquierda y derecha, como hace más de dos siglos: Conservadores y liberales. El gobierno seguirá siendo fiel de la balanza, nacerían rémoras, serían partidos satélites al estilo del PT o el Verde, a favor del gobierno, o, estarían en la órbita de la derecha o la ultraderecha como aliados inevitables.
Entre los solicitantes, hay varios partidos con nostálgica raigambre religiosa, no ocultan la cruz de su parroquia, a pesar de que la política debe ser laica, compiten. Este precepto constitucional e histórico, no lo respeta el INE.