La primera noticia que los capitalinos tuvieron en relación con el transporte público privado fue un incremento de 1.50 pesos. La promesa es la misma de ocasiones anteriores: mejorar el servicio. Lejos de mejorar ha empeorado.
Después de dos meses la eterna promesa de delincuentes como Fernando Ruano, prácticamente monopolista de los camiones de transporte público, no se ha cumplido.
Anteriormente, el aumento redituaba ganancias en el momento de la firma, millones de pesos para los funcionarios.
El gobierno en la capital de Claudia Sheinbaum nunca otorgó ese privilegio a la mafia del transporte público. Ahora hay menos pretextos porque no hay alzas de insumos.
El principal beneficiario de este aumento fue Fernando Ruano, un personaje que vive en la impunidad, acusado de un sinnúmero de delitos, para Clara Brugada no son trascendentes a la hora de negociar alzas a las tarifas, que afectan a los más vulnerables, que dice proteger el gobierno de la capital.
Ruano es el líder del cártel del transporte en la CDMX, posee 500 concesiones de rutas y más de 2,500 camiones. Más un sinnúmero de chatarra que tiene enclavada en peligrosos encierros que contaminan y han causado incendios, como el que sucedió en la estación del metro Taxqueña, el 19 de mayo de 2020.
Ruano ha sido denunciado por sus trabajadores por mandar golpear a todo aquel que no le entrega la cuenta completa o no cumplen con las normas estrictas de la mafia que encabeza. Los choferes de Ruano del Metro Taxqueña se drogan, venden cocaína, y asaltan a los transeúntes. La técnica es muy sencilla y no ocasiona muchos daños, según ellos colocan varios camiones frente a la pared de manera que quienes caminan entre los camiones y la pared, son asaltados sin que nadie pueda darse cuenta.
Además, Ruano ha sido señalado como lavador de dinero, homicida, torturador, golpeador, cuenta con la amistad de personajes tan oscuros como como Pedro Haces, que es un peligro para Morena.
Para Clara Brugada ha sido más fácil negociar con estos personajes que reactivar sus investigaciones criminales. El aumento al transporte no mejora su calidad, al contrario, al sentirse apapachados por la autoridad, los choferes son más agresivos, como es su costumbre se quedan con el cambio.
Por si fuera poco, la jefa de gobierno implementa un nuevo sistema de depósito de basura, al exigir a la población, de por sí agobiada por el poco tiempo a causa del complicado tránsito que ocasionan camiones de Ruano, tres botes de basura: Residuos reciclables, no reciclables y orgánicos.
Aunado a esto el descontento de varias alcaldías y millones de personas por la innecesaria ciclovía y costosa de Tlalpan, cuya construcción no se consultó a nadie, que ocasiona graves problemas, desde ahora, y cuando se haya concluido serán mayores.