El Congreso de la Ciudad de México aprobó una reforma que transforma las tradicionales corridas de toros, eliminando la violencia y el sufrimiento animal asociados a esta práctica. La medida, respaldada por más de 27,000 firmas ciudadanas, prohíbe el uso de objetos punzantes como espadas y banderillas, permitiendo únicamente el uso de capa y capote durante el espectáculo.
Esta iniciativa, impulsada por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, busca mantener la esencia cultural de la tauromaquia adaptándola a los valores contemporáneos de respeto hacia los animales. La reforma también establece que los cuernos de los toros deberán estar protegidos para evitar lesiones a los participantes, y limita la duración de la lidia a un máximo de diez minutos por toro.
La aprobación de esta reforma marca un hito en la participación ciudadana de la capital, al ser la primera vez que una iniciativa de este tipo se convierte en ley. La medida entrará en vigor en 210 días, periodo durante el cual se desarrollarán las regulaciones necesarias para su implementación.
La decisión ha sido celebrada por activistas de derechos animales, quienes consideran que este paso refleja una evolución hacia una sociedad más compasiva y respetuosa con todas las formas de vida. Por otro lado, aficionados y profesionales de la tauromaquia han expresado su preocupación, argumentando que la reforma altera la esencia de una tradición arraigada en la cultura mexicana.
Foto por Cuarto Oscuro