Cuando se desvían recursos, se escatima dinero o esfuerzo humano que originalmente está destinado a la educación de los jóvenes mexicanos, los castigos por esos delitos deben ser castigados de manera ejemplar, no sólo inhabilitados, sino severamente sancionados.
La Secretaría de Educación Pública, que inexplicablemente ocupa Mario Delgado, sabe, por múltiples denuncias, de las corruptelas que suceden en la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial y de Servicios (DGETI), que en su historia nunca ha estado libre de malos manejos. Ahí no pasa el tiempo, ni el derecho a la educación, ni la ley, ni la 4T.
Ser director de planteles representa sacarse la lotería, de hecho, existen medios informativos internos que viven, y viven bien, sólo de los chantajes y extorsiones que ejercen sobre los directores para no señalar sus corruptelas, hay escuelas hasta donde les cobran a los alumnos hasta el ingreso a los sanitarios. Los directores salen de sus cargos millonarios.
El alumnado de la DGETI, son jóvenes de escasos recursos, llegan a estos planteles para estudiar educación media y un oficio o técnicas de carreras profesionales, cuya enseñanza debe ser gratuita, pero los planteles cobran una colegiatura mensual que no baja de los mil pesos.
El actual director de la DGETI, Rolando de Jesús López Saldaña, es acusado de desviar recursos, solapar acoso de maestros hacia las alumnas, condicionar entrega de documentos, maltratar a los trabajadores, alterar facturas, aviadores, nepotismo, vender calificaciones, etc.
Las denuncias interpuestas por padres de familia y profesores señala como cómplices del director general a verdaderos delincuentes impunes, que burlan la ley y la dignidad de los estudiantes y sus familias: Bertha Ysela Landa Zerecero, Yuriko Anahí Chávez García, Alejandro Samuel Colín Ramírez, Francisca Jaime Rojas, Miguel Ángel Núñez Pérez, Heriberto Ortiz Vera, Javier Evaristo Hernández Rosario, entre otros.
Para empelados y maestros la incondicionalidad hacia el director es esencial si quieren conservar el trabajo.
En el ámbito laboral, se reparten plazas docentes de alto nivel para realizar labores administrativas o para "asesorar", violentando toda normativa, favores que deben pagar permanentemente a los directores de los planteles y al director general.
La DGETI adscrita a la Subsecretaría de Educación Media Superior (SEMS), dependiente de la SEP.
La DGETI es la institución de educación media superior tecnológica más grande del país, con una infraestructura física de 456 planteles educativos a nivel nacional, de los cuales 168 son CETIS y 288 CBTIS.
Mientras no se sancionen los excesos de la educación que depende directamente del gobierno federal, los esfuerzos por inaugurar universidades en todo el país serán vanos, porque son los cimientos para nuevos profesionales para que alcancen niveles de educación superiores.
La corrupción en esta dirección general abarca todas las áreas y todo el país, afecta a 635 mil jóvenes mexicanos.