Donald Trump y Elon Musk, viven y gozan cualquier actividad pública donde haya; periodistas, micrófonos, cámaras y reflectores. Buscan estar en el centro de la atención mediática, no importa a qué costo y con qué consecuencias.
Hace casi un mes se conoció del rompimiento en la relación de estos polémicos hombres, se generó una pelea entre el más rico del mundo y el más poderoso de Estados Unidos.
A Musk, dueño de la red X, le molestó el proyecto fiscal de Trump, que podría afectar su negocio de vehículos eléctricos y en respuesta Trump amenazó con terminar todos los contratos que el Gobierno tiene con las seis empresas del multimillonario.
Sus declaraciones y acciones por este enfrentamiento han generado comentarios, criticas y posicionamientos a granel.
El lunes pasado vivimos un nuevo capítulo de este enfrentamiento, el presidente Trump insinuó ante periodistas y en su propia red social, la posibilidad de deportar al fundador de Tesla y SpaceX, en respuesta a las constantes críticas al proyecto de ley de gasto impulsado por los republicanos, actualmente en debate en el Senado.
Trump puede expulsarlo de territorio estadounidense, ni duda cabe, tiene el poder político y puede maniobrar legal y constitucionalmente como lo hemos visto en situaciones migratorias, impositivas y de sequía para quien se le ocurra enfrentarlo.
¿Vas a deportar a Elon Musk? le han preguntado a Trump durante un encuentro informal con periodistas… “lo miraré”, ha respondido el mandatario, entre risas, antes de añadir con tono ambiguo: “Quizá tengamos que poner al Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) sobre Elon… “el recibe muchas subvenciones de nosotros”.
Este comentario en un aparente tono de broma ha sido interpretado como una advertencia velada al empresario nacido en Sudáfrica, naturalizado ciudadano estadounidense.
Poco antes de bromear con periodistas, Trump escribió en su red social… “Elon probablemente tendría que cerrar el negocio y volverse a casa a Sudáfrica” y en un segundo mensaje señaló…”si se eliminaban las ayudas federales no habrá más lanzamientos de cohetes, satélites ni coches eléctricos.
Estados Unidos, remató el presidente, se ahorraría una fortuna.
El poder político de este presidente se ha mostrado y se están revisando los contratos de las compañías del magnate de Tesla, a través, del Departamento de Eficiencia Gubernamental, una entidad que Musk, presidió durante un breve periodo.
Musk no se ha quedado callado, ni mucho menos de brazos cruzados y fiel a su estilo provocador, ha respondido en su plataforma X con un escueto pero desafiante mensaje en torno a la propuesta fiscal del presidente… “estoy literalmente diciendo que se corte TODO. Ahora”.
¿Qué ruta tomará el enfrentamiento? es impredecible, pero estos 2 controvertidos hombres están en el centro de un espectáculo que tiene muy entretenidos a los estadounidenses.
@ncar7