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Columnas
*Las fuertes alzas de las tasas de interés estaban parecían no afectar en nada el dinamismo en la creación de empleos, ya hay una teoría
Antonio Sandoval
Jerome Powell empieza a entender la resistencia milagrosa del mercado laboral que en los meses recientes ha llevado al banco central incluso a profundizar su estrategia de aumento de tipos para tratar de enfriar a la economía.
Generalmente, cuando hay más demanda de trabajadores que personas preparadas para ocupar esos puestos, se provoca una subida generalizada de salarios y un aumento de la inflación, debido a que las empresas se ven obligadas a subir los precios para compensar el aumento de sus costos. Así, cuando los bancos centrales suben tipos para acabar con la inflación, la economía se debe enfriar, con el doloroso ajuste de las empresas.
Sin embargo, durante muchos meses la Fed, y especialmente su líder Jerome Powell, se han preguntado qué es lo que sucede con la economía de su país.
¿Cómo es posible que se lleve a cabo la mayor subida de tipos en cuarenta años pero el mercado laboral aguante y mantenga los niveles de desempleo en mínimos y peor todavía, creando puestos de trabajo”.
La propia Fed ha calificado este fenómeno como verdaderamente "milagroso", ante la falta de elementos para explicarlo a profundidad, por el momento.
Este viernes el titular de la Fed señaló algunos puntos que desde su punto de vista empiezan a explicar lo sucedido.
La clave del fenómeno está en los orígenes del desequilibrio económico; el impacto del covid sobre los trabajadores y sobre una de sus principales fuentes de mano de obra, la inmigración.
Powell explicó que durante 2020 la pandemia provocó dos impactos al mercado laboral estadounidense.
El primer golpe tuvo que ver con el hecho de que la participación en el mercado laboral se desplomó súbitamente 63.3 por ciento en febrero y 60 por ciento en abril de 2020, conforme avanzaban los confinamientos. No obstante las reaperturas posteriores y el impulso de las vacunas, la cifra no se recuperó a niveles de 62 por ciento sino hasta diciembre de 2021, dijo la Fed.
Por otra parte, la inmigración, que es claramente otra de las fuentes de mano de obra, se hundió como consecuencia del cierre de fronteras ordenado por el Gobierno al declararse el estado de alerta sanitaria por la pandemia global.
En marzo de 2020 la cifra de llegadas al país se desplomó a 1.3 millones de personas que entraban anualmente a trabajar a Estados Unidos, desde un dato de 2.5 millones que entraron entre los años 2014 y 2019; el dato cayó a su menor nivel desde mediados de la década de 1990. Para el año 2021 la cifra apenas creció a 1.5 millones, es decir se ubicó en niveles de 1998.
Conforme han pasado los meses se han estabilizado las cosas y se trata de volver a la normalidad con la participación del mercado laboral avanzando aunque lentamente, hasta alcanzar 62.8 por ciento en octubre de 2023.
Paulatinamente, se incrementa la mano de obra disponible para ocupar los puestos vacantes en la economía, eso que estaba desequilibrando este indicador laboral.
No obstante, la oferta y la demanda todavía no alcanzan un punto de equilibrio y se siguen observando en los cientos de miles de puestos de trabajo creados cada mes este año al tiempo que la inflación sigue cayendo. Además la tasa de desempleo sigue por debajo del 4 por ciento, desde enero del año 2022.
Las señales favorables se siguen acumulando, pero todavía no se ha ganado la batalla, ha reiterado Powell en diversas ocasiones y se duda ahora que solo una recesión con su correspondiente oleada de despidos pueda llevar al equilibrio nuevamente al mercado laboral y regresar a la inflación a la senda del control.
Por el momento, las cosas le empiezan a cuadrar al titular de la Fed, está esperanzando en un mejor desempeño del mercado laboral porque según sus cifras las cosas empiezan a “cuadrar”, veremos en los meses siguientes.