La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) informó que los dictámenes periciales sobre la explosión de una pipa de gas LP en el puente de La Concordia concluyeron que el conductor, Fernando Soto Munguía, tenía pleno conocimiento del trayecto por el que circulaba.
De acuerdo con los resultados presentados el pasado viernes, el conductor había transitado por esa ruta al menos en 11 ocasiones durante los días previos al siniestro del 10 de septiembre, lo que permitió a las autoridades establecer que no se trató de un error por desconocimiento del camino.
Los peritajes señalaron que Soto Munguía estaba familiarizado con la curva donde se produjo la volcadura, ya que formaba parte habitual de sus recorridos laborales. En ese sentido, la dependencia capitalina determinó que el accidente derivó de una “falta de pericia” en la conducción.
Asimismo, la FGJ indicó que la empresa responsable incurrió en omisiones relacionadas con la gestión de riesgos y las condiciones laborales del conductor. Entre ellas, se detectó que se le permitió manejar durante 16 horas dentro de un periodo de 24, con un descanso de apenas 15 minutos, situación que pudo influir en el desenlace del siniestro.