Este sábado, los Houston Texans dieron un paso histórico en su estrategia de expansión internacional al inaugurar el primer shop-in-shop de un equipo de la NFL en México. El espacio, ubicado dentro de la tienda The Fan Town en Galerías Monterrey, representa una apuesta firme del equipo por fortalecer su vínculo con la afición mexicana.
La nueva tienda ofrecerá productos oficiales y artículos exclusivos de los Texans, permitiendo a los fanáticos del norte del país acceder a lo último en mercancía sin tener que salir del país. Jerseys, gorras, sudaderas y coleccionables forman parte del catálogo que ya está disponible para los seguidores del equipo.
La apertura no pasó desapercibida: estuvo encabezada por Peter Kalambayi, exjugador y leyenda de los Texans, además de la presencia de TORO, la mascota oficial, y el energético grupo de porristas del equipo. El evento incluyó dinámicas, firma de autógrafos y obsequios para los asistentes, que respondieron con entusiasmo y orgullo ante este acercamiento sin precedentes.
Desde diciembre de 2021, los Texans cuentan con los derechos de comercialización en México a través del Programa de Mercados Globales (GMP) de la NFL. Este marco les ha permitido realizar diversas actividades para acercarse al público mexicano, incluyendo giras promocionales, clínicas deportivas y eventos comunitarios.
Con esta nueva tienda, los Texans no solo consolidan su presencia comercial, sino también su compromiso con una base de fans que crece cada año. Monterrey, conocida por su pasión deportiva, se convierte así en una pieza clave en la estrategia internacional del equipo.
Este paso no es solo sobre mercancía: es una muestra del poder de la NFL para conectar culturas, construir puentes y celebrar la pasión compartida por el fútbol americano. Los Texans lo saben y, con esta apertura, demuestran que México juega un papel importante en su presente y su futuro.
Najee Harris preocupa a los Chargers tras nueva lesión
La suerte no ha estado del lado de Najee Harris desde su llegada a Los Angeles Chargers. El running back encendió las alarmas este fin de semana luego de sufrir una lesión en el tobillo izquierdo durante el segundo cuarto del juego frente a los Denver Broncos. La jugada apenas comenzaba cuando Harris, tras dar un paso desde el backfield, se desplomó en el césped sin contacto aparente. El silencio en el estadio fue inmediato.
Los cuerpos médicos ingresaron rápidamente al campo para asistir al jugador, quien tuvo que abandonar el partido con ayuda y fue oficialmente descartado para regresar. La escena dejó una sensación de preocupación en la banca de los Chargers, especialmente por el historial reciente de Harris.
Y es que la lesión se suma a un desafortunado episodio ocurrido apenas semanas atrás. El exjugador de los Pittsburgh Steelers había tenido una pretemporada limitada debido a un accidente con fuegos artificiales el pasado 4 de julio, que le provocó una lesión ocular. Su incorporación a los Chargers prometía renovar el ataque terrestre del equipo, pero las circunstancias han retrasado ese impacto.
La expectativa era alta en torno a Harris, no solo por su talento probado en Pittsburgh, sino por la necesidad urgente que tiene el equipo angelino de reforzar su juego por tierra. Sin embargo, esta nueva lesión pone en pausa esos planes y abre dudas sobre su disponibilidad a corto y mediano plazo.
El cuerpo técnico aún no ha emitido un diagnóstico oficial, pero el tobillo de Harris podría ser determinante en el desarrollo de la temporada para unos Chargers que no pueden permitirse más bajas en su ofensiva. Mientras tanto, la incertidumbre crece y la preocupación se instala entre aficionados y directivos.