Parece mentira pero no lo es. El conflicto actual en Medio Oriente tiene consecuencias que pocos pueden dimensionar en función de que no conocemos el tiempo del conflicto que iniciaron Israel y Estados Unidos en contra de Irán. Las afectaciones que ya han provocado y las que aún no conocemos y que tendrán que expresarse en breve lesionan casi a todas las naciones del mundo y ponen a la tierra cerca de una conflagración de alcance mayúsculo.
El Gobierno mexicano en sus finanzas y los estados financieros de la CFE padecen ya el conflicto como lo habrán de sentir las familias mexicanas y si no lo sienten será porque el Gobierno Federal tendrá que poner dinero, y mucho, sobre la mesa en calidad de subsidios.
Explico. Por lo pronto ya sabemos de qué manera este conflicto bélico irresponsable que iniciaron de forma unilateral Estados Unidos e Israel ha trastornado el precio internacional del petróleo. Su precio está más en relación a la incertidumbre que en función de su potencial productivo. Un conflicto más profundo, más agresivo, más extendido en el tiempo y que haga MÁS DAÑO a infraestructuras energéticas generarán alzas con mayor garantía de que no tomarán respiro en breve.
La semana previa Irán desarrolló ataques a la mayor planta mundial de GAS NATURAL LICUADO ubicado en QATAR, a 80 kms. De Doha. Este es el centro productor de GAS NATURAL LICUADO MÁS GRANDE DEL MUNDO con una capacidad de 77/80 millones de toneladas anuales del energético. Para el 2027 se planeaba su expansión a 126/130 millones de toneladas anuales en su potencial productivo.
Pero esos planes tendrán que esperar porque el daño del ataque de IRÁN provocó daños estimados en monetario en los 20 mil mdd y las reparaciones requeridas tendrán que realizarse no en meses sino en hasta 6 años como posible. La capacidad productiva de esa fábrica ha sido dañada en al menos el 17/20%.
Los países que tendrán mayor afectación no son los que están ubicados en América Latina sino los que están relacionados con la demanda de países asiáticos y europeos. Minutos después del ataque el precio del GNL aumentó 24% y difícilmente se podrá pensar en que reduzca en la misma proporción.
México es altamente dependiente de los energéticos aunque ha reducido su necesidad de importar gasolinas o turbosina así como el propio gas. Del total de nuestras necesidades el 80/85 por ciento lo requerimos importar y de las importaciones el 90 por ciento viene de TEXAS. Si hubiera alguna afectación posterior a las instalaciones gaseras en Texas las cosas se complicarían más de lo que hoy ya están.
México requiere de GNL y específicamente lo necesita con urgencia LA COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD que para producir energía eléctrica requiere de ese GNL. El 60 por ciento de la electricidad que genera la paraestatal lo hace con Gas.
Gas que hoy, en su precio internacional, está al menos 24% más caro. Lo más seguro es que el Gobierno tenga que aplicar nuevos subsidios o incrementar los que ya destina a las tarifas eléctricas para más de 40 millones de hogares.
Entre 2019 y 2025 la cantidad de subsidios a las tarifas básicas habría superado los 655 mil millones de pesos. Para 2025 es probable que la cantidad haya superado los 120 mil mdp. De ser así la cantidad de subsidio pudiera aumentar hasta 150 mil mdp o más. La cantidad exacta no la sabremos porque el Gobierno Federal se ha caracterizado por mantener una opacidad notable en sus números.
Pero de que nos va a costar , nos va a costar.