En el marco del aniversario del ISSSTE, sesenta y dos años podrían decirse fáciles, pero, no lo son, tomando en cuenta los retos que, por sí solos representan el llevar a cuestas un centro de servicios como lo es el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), que actualmente cuenta con más de 13 millones de derechohabientes, mismos que, ante propios y extraños podría ser considerado como un servicio que tiene muchas áreas de oportunidad y mejoras, las cuales podrían ser intimidantes para cualquiera que busque representar al instituto.
Aún sabiendo esto, el actual director general, Pedro Zenteno Santaella, tomó las riendas del proyecto sin verse menoscabado, por la que, cualquiera pensaría que es una crisis, al tener una alta demanda que ha dejado una pandemia mundial, las constantes variantes que siguen azotando a la población, la viruela del mono; todo esto sin contar con las enfermedades y padecimientos que ya aquejan a los pacientes previo a la emergencia global, abriéndose paso para poder cubrir las nuevas necesidades de sus derechohabientes.
Cabe destacar que, durante la emergencia sanitaria, se adaptaron áreas para hacer frente a las nuevas necesidades y brindar atención, demostrado la solidaridad que, como mexicanos nos caracteriza a los: médicos; servicio de enfermería; laboratorista; farmacéuticos; trabajadores sociales; psicólogos; administrativos y personal de limpieza, por mencionar algunos héroes y heroínas que, sin importar la especialidad, pusieron sin dudarlo toda su destreza, sin importar estar expuestos a contagiarse, haciendo de lado las largas jornadas de trabajo que no respetan días o cambios de turno, para brindar atención inmediata a quienes llegaban buscando una esperanza de vida.
Si bien, aún no se ha logrado regresar a la normalidad, sí se ha trabajado duro en cada área para brindar atención a quienes por algún motivo tuvieron que ser reagendados, haciendo jornadas especiales y trabajando en nuevas estrategias que logren agilizar el servicio, para dar una atención oportuna.
Quién pensaría que, después de publicarse en el Diario Oficial de la Federación la creación del ISSSTE, en diciembre 1959, se cumpliría el objetivo de brindar atención médica, que va desde una consulta general, hasta la alta especialidad, financiamiento de vivienda, créditos personales, pensiones, estancias infantiles, turismo social, servicios funerarios, servicios sociales, culturales y deportivos, entre otros.
La importancia del ISSSTE es tal, que se convirtió en la primera organización que, por medio de la “Ley ISSSTE” construyó un acuerdo para tener una visión integral de la seguridad social, cubriendo como prioridad los temas de la salud, extendiéndose a prestaciones sociales, culturales y económicas, que benefician a todas las personas trabajadoras o extrabajadoras, familiares y pensionados de cualquier institución perteneciente al gobierno federal y a las entidades federativas, beneficios que impactan al mismo tiempo a los familiares de estos.
Me despido, no sin antes destacar que, la fuerza de esta institución son y seguirán siendo sus trabajadores y derechohabientes, pilares sin los cuales no sería posible seguir adelante.