Inició un MUNDIAL DE FÚTBOL inmerso en un contexto global complejo con guerras no resueltas, recomposición del orden económico y presiones inflacionarias que afectan a todos los países. La hegemonía norteamericana y el particular estilo de gobernar de Donald Trump han impuesto condiciones globales disruptivas y volátiles.
Nuestro país, y nuestro gobierno, ven multiplicadas las amenazas. La relación con Estados Unidos se torna particularmente inestable porque a la renegociación comercial es influida por factores extra económicos.
El comercio nos relaciona como socio comercial preponderante con el país más poderoso de la tierra. Pero el Presidente de la Unión Americana se torna molesto porque el de México no acierta a corresponder en las dimensiones y sentido que su principal socio comercial le solicita. Recuerde que para el Presidente de E.U. nuestro superávit comercial es argumentado como “subsidio” de su país. Según esto, recibimos una suerte de “bono”el año pasado de 196 mil 900 mdd y en el primer trimestre del 2026 uno de 44 mil 700 mdd.
Entonces tenemos que corresponder.
La renegociación del TEMEC, muy necesario para las tres partes, para el caso de México está muy contaminado por el tema del combate al narco que ha emprendido Estados Unidos como parte de su garantía de SEGURIDAD ESTRATÉGICA que comprende el combate al terrorismo relacionado con el NARCO global como parte de su SEGURIDAD ECONÓMICA.
En la semana que se escribe esta columna se cumplirán los primeros 40 días desde que Estados Unidos requirió la detención preventiva de 10 funcionarios públicos del Gobierno de Sinaloa. Desde entonces nada ha sucedido en realidad desde el escenario Federal y los detenidos hoy en Estados Unidos llegaron por voluntad propia y perspectiva de ser aceptados en los procesos de investigación y con ello la obtención de sentencias reducidas.
Pero la lista no es la única. Habrá más personajes políticos requeridos y su peso será mayor. Esto, ya lo advirtieron, apenas comienza.
La pregunta es ¿Cuánto habrá de influir el proceso de renegociación del TEMEC el curso del combate a los narco políticos? Indudablemente lo hará. Trump y su administración no perderán la oportunidad de torcer brazos en lo económico por las faltas al proceso del que hablamos.
La relación diplomática y bilateral se contamina por procesos que nada tienen que ver con el intercambio de mercancías. Es indudable que la respuesta de México no es la que Estados Unidos procura en el marco de un respeto a los acuerdos firmados por ambas partes en terrenos de extradición.
Trump, un “animal político” necesita resultados contundentes que le ofrezcan votos en su próximo proceso electoral hacia finales del presente año. Requiere resultados. Presumirá el final de la guerra contra Irán que ya duró mucho más de lo que prometía. Procurará resultados también en el conflicto entre Rusia y Ucrania, presumirá Cuba y la caída del comunismo en la isla y México podría ofrecerle la “derrota” del terrorismo vinculado con la producción de estupefacientes. Necesita de esas medallas para defender sus posiciones legislativas.
Por ello México es una pieza que procurará “doblar” y en su intento sabe que la relación comercial es una pieza importante sobre el tablero. Nos procurará castigar lo más posible si ello le da la imagen de triunfador en la batalla con su vecino del sur. ¿Cuánto más estamos dispuestos a estirar la liga y a qué costo en el proceso de renegociación del TEMEC?
YA VEREMOS. Nos la jugamos en negativa en el proceso que demanda la detención de diez funcionarios del Gobierno de Sinaloa y lo sabe Donald Trump. Esperaba de México otra respuesta y nos la va a cobrar. Ya veremos a qué precio.