Todo indica que Vladimir Putin no es el estratega político y militar que ha gritado a todo pulmón, ha trascendido que en una reunión del Consejo de Seguridad de Rusia, afirmó que, aquellos que quisieran luchar voluntariamente junto a las fuerzas de su país deberían ser recibidos, incluso el ministro de Defensa de Rusia, Sergei Shoigu, señaló que había 16,000 voluntarios en Medio Oriente listos para combatir junto a las tropas rusas.
Ante ello, fuentes del Pentágono han mostrado su preocupación ya que, estiman que entre ellos podría haber soldados sirios entrenados en combates urbanos.
Esta información cobra relevancia al recordar que Moscú, es un importante aliado de Siria y, Putin fue un apoyo incondicional y dispuesto a sumarse a las fuerzas del presidente, Bashar al-Asad, durante la guerra civil que ha vivido ese país desde hace una década. Durante una reciente intervención televisiva el líder del Kremlin dijo…”se ve que hay estas personas que quieren venir a ayudar a las personas que viven en Dombás, por su propia voluntad, no por dinero, entonces, debemos darles lo que quieren y ayudarlos a llegar a la zona de conflicto”.
Horas después de lo expresado por Rusia, su secretario de defensa habló de cuestiones tácticas y propuso entregar los sistemas de misiles antitanque occidentales capturados a los combatientes rebeldes respaldados por Rusia en las regiones separatistas ucranianas de; Lugansk y Donetsk.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, respondió en un corto video en sus redes sociales…” los matones de Siria” vendrían a matar gente a una tierra extranjera, esto no puede ser”. Pero los ucranianos han recibido apoyo y respaldo de muy diversos gobiernos, combatientes extranjeros incluidos exmiembros del ejército británico que han estado llegando a Ucrania para luchar por el gobierno en Kiev.
Zelensky, ha mencionado que 16,000 extranjeros se han ofrecido como voluntarios para la causa, refiriéndose a ellos como la “legión internacional”.
Sin duda, la ayuda nunca estorba, pero vayamos un poco más allá, qué tan útiles pueden ser estos aliados al gobierno ucraniano, sobre todo cuando la relación de un ejército al otro es de 10 rusos por un ucraniano. Y sí el régimen del presidente, Bashard al Asad, de Arabia Saudita, comienza a enviar tropas a Ucrania, no necesariamente serán un apoyo definitorio ya que, estarán en un entorno que les será ajeno, hostil y complejo, lo que no alienta resultados positivos.
Vemos desde occidente una guerra impulsada por la ambición y añoranza del pasado, tristemente.
@ncar7