En México y Latinoamérica, las niñas enfrentan una serie de desafíos que ponen en riesgo su desarrollo y bienestar. La desigualdad, la violencia, la discriminación y la pobreza son algunos de los factores que impiden que las niñas ejerzan plenamente sus derechos.
En los últimos años, se han impulsado una serie de políticas públicas para promover la igualdad de oportunidades para las niñas, que resultan además un compromiso principalmente con los primeros seis Objetivos de Desarrollo Sostenible (Agenda 2030) Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer para superar los retos que enfrentan.
Uno de los principales retos es la desigualdad, ya que en México, las niñas de los hogares más pobres tienen menos posibilidades de acceder a la educación, la salud y los servicios básicos. Además, son más vulnerables a todo tipo de actos violentos, que es otro desafío importante.
Según datos de la UNICEF, en Latinoamérica, una de cada tres niñas ha sufrido violencia física o sexual antes de los 18 años, lo que resulta ser una de las grandes fallas de los gobiernos latinoamericanos y de la sociedad en corresponsabilidad, se deben de crear medios eficientes de prevención y defensa de los derechos a vivir libres de violencia para las niñas del mundo.
La discriminación es otro factor que afecta a las niñas. En algunas sociedades, las niñas son discriminadas por su género, etnia o religión. Esto puede limitar sus oportunidades de desarrollo y participación en la sociedad, por ello, en los últimos años, se han impulsado una serie de políticas públicas para promover la igualdad de oportunidades para las niñas, prueba de ello es la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que reconoce los derechos de las niñas en todas sus dimensiones. Además, se han implementado programas para promover la educación, la salud y la protección de las niñas, pero no basta con legislar, sino hay que vigilar el irrestricto apego a dicha ley por parte de todas y de todos.
También en Latinoamérica, se han aprobado instrumentos internacionales para proteger los derechos de las niñas, como la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, sin embargo, a pesar de los avances, aún queda mucho camino por recorrer para superar los retos que enfrentan las niñas en México y Latinoamérica.
Por todo lo anterior, resulta imperioso fortalecer las políticas públicas para garantizar que las niñas tengan las mismas oportunidades que los niños, haciendo énfasis en las siguientes acciones:
• Inversiones en educación y salud: Es necesario garantizar que todas las niñas tengan acceso a una educación de calidad y a servicios de salud integrales.
• Promoción de la igualdad de género: Es necesario promover la igualdad de género en todos los ámbitos de la sociedad, para que las niñas tengan las mismas oportunidades que los niños y educar a estos dentro de un esquema de masculinidades positivas para que concebir la igualdad genérica no encuentre obstáculos.
• Prevención y erradicación de la violencia: Es necesario prevenir y erradicar la violencia contra las niñas, para que puedan vivir seguras y libres de violencia. Nadie merece ser víctima de ningún tipo de violencia, pero ejercerla en contra de seres inocentes como niñas (y niños) es inaceptable y debe ser castigado con las penas más grandes posibles para alejar de la sociedad a los inhumanos.
Con el compromiso de los gobiernos, la sociedad civil y la comunidad internacional, es posible crear un mundo en el que las niñas puedan alcanzar su pleno potencial. Columna dedicada a nuestras hijas, sobrinas, primas y nietas quienes merecen toda nuestra protección.