En el marco del día de la madre, me permito reconocer el excelente papel que desempeñan en la construcción de nuestra sociedad, pienso que ser madre es una enorme responsabilidad y orgullo, al tiempo que es un gran reto para el cuerpo de las mujeres, quienes apuestan toda su capacidad física y mental, con tal de vivir el hermoso sueño de tener un hijo.
Así, aprovecho esta columna para destacar que los principales cambios en el cuerpo femenino, se dan principalmente a nivel hormonal durante y después del embarazo, impactando el estado anímico de la mujer.
Existen otros factores diferentes a los hormonales que también modifican el ánimo de las mujeres durante este período, como los cambios en el cuerpo a raíz del embarazo y el parto; falta de sueño, y aspectos sociales como el tener menos tiempo o libertad personal, hecho que impacta en las relaciones laborales y sociales.
También es importante considerar las medidas de detección oportuna para las mujeres que se convierten en madres, en caso de visualizar o sentir algunos de los siguientes padecimientos es necesario acudir con su médico general o ginecólogo de confianza: sangrado vaginal abundante o permanente; sangrado o líquidos con mal olor, dolor abdominal intenso; náuseas o vómito; fiebre; dolor en el pecho o en alguna pierna; palidez de la piel; grietas o signos de infección en los pechos.
En el aspecto médico, los riesgos del embarazo aumentan después de los 40 años, pero influye si hubo embarazos previos, problemas de salud, y el estilo de vida de la futura madre. Por ello, es de suma importancia que la mujer se realice un test de fertilidad, estudio de la reserva ovárica y determinar posibles causas de esterilidad.
La reserva ovárica se revisa a través de una ecografía, un conteo de los folículos que hay en cada ovario, y una analítica que mide los niveles de hormona antimülleriana. En caso de una calificación baja y no lograr el embarazo, existe la posibilidad de que un especialista en reproducción asistida brinde una solución para cada caso.
Otro factor fundamental es el cuidado de la salud sexual y el uso de anticonceptivos, ya que para el momento en que la mujer quiere procrear o en su defecto quede embarazada, en ambos casos debe de inmediato buscar ayuda profesional para garantizar la salud del futuro ser humano.
Por otro lado, basta decir que en el momento en que termina o se suspende el tratamiento con anticonceptivos, si todo fue bajo cuidados médicos, derivada en la ovulación durante el primer ciclo después de haber terminado el tratamiento, no debería existir problema alguno, e incluso quedar embarazada en la siguiente relación sexual. Por ejemplo, con el síndrome de ovario poliquístico, en los meses siguientes de ya no tomar las pastillas anticonceptivas, existen más probabilidades de tener un bebé.
Enhorabuena a todas las mamás en su día, que sean bendecidas y rodeadas de amor familiar. Muy en especial a mi madre, que es parte fundamental del profesionista y ser humano que soy hoy en día.