El mercado inmobiliario, uno de los grandes “termómetros” de la economía mexicana está lento, sin las operaciones rutinarias y esperando incentivos para construir.
Si bien el Plan México, el Programa de Vivienda del Bienestar, la expectativa de construir una red de trenes, en la Cdmx la Norma 26, etc, proyectos como estos emociona y logran generar interés de la iniciativa privada, también es cierto que la improvisación y falta de planeación los desalienta.
Además de que no hay incentivos ni fiscales, ni de reducción de trámites y corrupción que alienten la construcción, la edificación y comercialización de inmuebles desde casas hasta parques industriales.
No es generalizado el desaliento, pero sí existe en una gran parte de los empresarios que invierten, desarrollan y construyen inmuebles.
Es como ejemplo lo que pasa con el Mundial de Futbol del 2026. Estamos a menos de 11 meses y apenas el gobierno capitalino está buscando aterrizar un plan maestro, un plan de infraestructura para lograr movilizar, atender y promocionar el evento.
Y, sobre todo, ahora es cuando está buscando el patrocinio de la iniciativa privada en vías de comunicación, mejora de infraestructura y transporte del lugar sede desde y a la Ciudad.
Sin duda habrá una gran derrama, pero también es cierto que en las condiciones en que está la Ciudad con la gran cantidad y dimensión de los baches, de los socavones (que se tragan camiones y pipas) y, además con la gran afectación de las lluvias que llegan hasta paralizar un Aeropuerto Internacional por 48 horas sin operaciones! Esto desalienta a cualquiera.
Se le suman las alertas, por ejemplo a los ciudadanos norteamericanos- Por ejemplo en lo que corresponde a Estados Unidos se les desincentiva a viajar a 30 de los 32 estados del país por inseguridad, alta inseguridad y ¡hasta prohibición para visitar!
Este es un ejemplo de factores internos que impactan en el ánimo de los empresarios: la improvisación y hasta exigencia de parte de los gobiernos para que inviertan en planes que les presentan de pronto apostando a que sólo por reunirse obtendrán los recursos privados.
La verdad es que también las empresas tienen un protocolo de control y supervisión de los recursos, así que no es como que expidan el cheque y ya.
Por cierto
La vivienda crece en metas ahora con el anuncio de Infonavit que se propone construir solo -con los constructores y desarrolladores que elige-, 1.2 millones de unidades, y entonces la meta del Programa de Vivienda para el Bienestar llegará a 1.8 millones de unidades, más la regulación de escrituras; más la remodelación de otro millón.
Pero en el caso del Infonavit al menos siguen sin conocerse las reglas de operación.
Hay sólo algunos desarrolladores que participan en entidades como Quintana Roo o Guanajuato, pero la autocrítica del sector es el entusiasmo por el Programa en donde no ven claro los modos ni los pagos de la nueva vivienda.
Y, pues en la CDMX se requieren 65mil o más viviendas al año y los analistas dicen que ¡sólo se hacen alrededor de 10 mil! De allí el gran déficit en todo el país.
Al tiempo para ver resultados…
PREGUNTA
¿Cómo elige el gobierno dónde construir y si reúne las condiciones de habitabilidad y movilidad?
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