“El niño que no sea abrazado por su tribu, cuando sea adulto, quemará la aldea para sentir su calor”.
Proverbio Africano
El 30 de abril de 2018, en un evento organizado por la fundación Save the Children en el Museo Memoria y Tolerancia en el que impulsaban la iniciativa “México por la Niñez”, el presidente Andrés Manuel López Obrador firmó 9 compromisos por la niñez, el primero era “Fortalecer el nivel político e institucional del SIPINNA”.
Sin embargo, desde inicios del 2021, el Ejecutivo Federal empezó a manifestar que iba a cancelar el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), dicho que volvió realidad cuando en enero del año pasado designó a la periodista Nuria Fernández como la nueva directora del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) y con quien dijo, se realizaría la fusión con el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), informando que “ella se haga cargo de todo lo que es la protección a niñas y niños. Porque ya hemos hablado de cómo crearon distintos organismos que al final no cumplían con su propósito”.
Ante esto que ha culminado con la decisión publicada en la Gaceta Parlamentaria de desaparecer esta institución, Expresidentes y expertos independientes del Comité de Derechos del Niño de la ONU, ya manifestaron su preocupación en torno a esta decisión ya que la consideran un retroceso en la protección del interés superior de niñas, niños y adolescentes en México.
En México, distintas organizaciones entre ellas las que integran el el Pacto por la Primera Infancia, la Red por los Derechos de la Infancia (Redim) y Save the Children, se han manifestado en contra de esta decisión ya que, argumentan el DIF y el el SIPINNA no duplican sus funciones, ya que mientras el primero se enfoca a la asistencia social para la población en situación de vulnerabilidad, el segundo es un órgano de Gobernanza que está encabezado por el presidente de la República e integrado por secretarías de Estado, gobernadores de los estados y jefa de gobierno de la Ciudad de México, organismos públicos y organizaciones de sociedad civil, para generar políticas públicas protejan y promuevan el pleno e integral ejercicio de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
Quienes conocen el trabajo y los resultados de SIPINNA, saben muy bien que ha logrado a nivel nacional que se visibilicen y atiendan las necesidades y derechos de la primera infancia, de las niñas, niños y adolescentes migrantes, de niñas y adolescentes embarazadas, de quienes son víctimas de violencias, ha impulsado el sistema nacional de justicia penal adolescente, la estrategia nacional de Educación Inclusiva, así como programas para prevenir y combatir el turismo sexual infantil y por espacios públicos adecuados a la niñez.
Desaparecer al SIPINNA implica pasar por alto lo que nuestra Carta Magna dice en su artículo 4 “En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos.”, contraviene a Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la Ley General de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil.
En un momento como el que estamos viviendo, en el los derechos de las niñas, niños y adolescentes están siendo vulnerados, una institución como SIPINNA no debe desaparecer, hoy más que nunca si de verdad como país queremos tener futuro, debemos mirarlos a los ojos, comprometernos con ellos y trabajar unidos por su futuro y no desaparecer instituciones como el SIPINNA, que ya lo ha hecho por muchos años.
MTRA. ROSALIA ZEFERINO SALGADO
Asesora en Comunicación Estratégica
e Imagen Pública