En la película “Las horas más oscuras”, de Joe Wright de 2017, Gary Oldam interpreta un magnifico Winston Churchill. En una de las escenas, el nuevo primer ministro, después de tomar posesión, reunido con su esposa e hijos, alzo su copa y exclamó: “Por que no meta tanto la pata”.
Desconozco si la escena está basada en un hecho real o fue una libertad creativa. No he encontrado alguna referencia al respecto, pero aún así me parece que es un deseo legitimo de cualquier hombre o mujer que ejerza un puesto de poder. No cometer errores, o al menos el menor número posible, resulta positivo para la sociedad.
En este nuevo año, mi deseo para secretarios, coordinadores parlamentarios, líderes partidarios, gobernadores, integrantes de órganos autónomos, presidentes municipales, candidatos y por supuesto, para el Presidente de la República es que no metan mucho la pata. Que si las luces del entendimiento no alumbran su camino, que por lo menos el sentido común y el decoro les impida cegarse por la soberbia y la ambición.
Que el Secretario de Hacienda tenga el conocimiento y la habilidad para que la cuesta de enero no sea tan prolongada y dañina para los bolsillos de las familias. Que el Secretario de Gobernación tenga el oficio y el temple para apaciguar las aguas de la tormentosa política interna. Que los titulares de Sedena y Marina valoren la institucionalidad de las fuerzas que comandan, que no se infecten de las ansias de poder y dinero.
Que el Canciller siga trayendo vacunas, que defienda a nuestros migrantes. Que la Jefa de Gobierno se ocupe más de la CDMX y menos del azaroso futuro. Que el coordinador de los senadores de la mayoría defina su camino y sus aspiraciones.
Que los lideres del Congreso privilegien el dialogo a la confrontación, procuren la buena ley y el camino de los acuerdos o por lo menos, que tengan un comportamiento decoroso. Que la oposición trascienda el odio y la descalificación, que busque ganar por medio de las propuestas y la democracia. Que las y los gobernadores, los que llevan un tiempo y los que acaban de entrar, sean responsables, que tengan claridad que el cargo sólo es un momento de sus vidas, que no son dueños de sus estados, sino encargados por el tiempo que dura su mandato.
Que médicos, enfermeros y todo el personal de salud sigan como hasta ahora enfrentando la pandemia y que cuenten con los recursos para hacerlo. Deseo que el Presidente siga trabajando por los más pobres, que lo haga con hechos, no sólo peleándose con la oposición. Feliz año a todas las personas de buen corazón, mucho éxito, les deseo lo mejor.
La política es de bronce.