Con el inicio del nuevo ciclo escolar, miles de niñas, niños y jóvenes en todo el país regresan a las aulas, retomando una de las actividades más trascendentes en el desarrollo de cualquier sociedad: la educación. Esta etapa del año representa no solo una rutina que se reactiva, sino también una oportunidad invaluable para fortalecer el futuro de México a través del conocimiento, el esfuerzo y la participación de todos los actores involucrados.
El regreso a clases no solo implica la apertura de escuelas y la distribución de útiles escolares, también es reflejo del compromiso que tenemos como país con el derecho humano a la educación. Cada ciclo escolar representa una nueva oportunidad para construir una sociedad más justa, equitativa e informada.
Como diputada federal y representante de una de las demarcaciones más emblemáticas de la Ciudad de México, la Alcaldía Cuauhtémoc, he sido testigo del esfuerzo que realizan muchas familias para preparar a sus hijas e hijos para el regreso a clases. Por eso, durante las últimas semanas llevamos a cabo jornadas gratuitas de apoyo escolar en colonias como Morelos, Guerrero, Buenos Aires y Tlatelolco, ofreciendo, cortes de cabello, certificados médicos y otros servicios sin costo, en un esfuerzo conjunto por aliviar la carga económica que representa esta temporada para muchas familias.
Estas jornadas no solo buscan brindar apoyo material, sino también fortalecer el tejido social, recuperar los espacios públicos y generar comunidad. Agradezco profundamente la participación de vecinas y vecinos, así como de voluntarios, profesionistas y organizaciones que han hecho posible estas actividades con gran compromiso social.
Sin embargo, también es cierto que este esfuerzo local debe ir acompañado de una política pública educativa sólida, incluyente y con visión de futuro. Como legisladora, reconozco la responsabilidad que recae en el sistema educativo y, al mismo tiempo, el papel irremplazable que juegan madres, padres, docentes, autoridades educativas y los propios estudiantes.
Sabemos que aún existen retos estructurales: desde la mejora de la infraestructura escolar hasta la necesidad de asegurar que todas las niñas y niños tengan acceso a materiales adecuados, tecnología y servicios básicos. En muchas escuelas de Cuauhtémoc y de todo el país, estos desafíos son una realidad cotidiana. Por eso, es urgente seguir legislando con una visión de equidad territorial y con presupuestos que realmente reflejen la prioridad que debe tener la educación en nuestra agenda nacional.
Tampoco podemos hablar de una transformación educativa sin reconocer el trabajo de las y los docentes, verdaderos pilares del sistema. Como Congreso, tenemos el deber de impulsar leyes y presupuestos que promuevan su capacitación, mejores condiciones laborales y reconocimiento profesional.
El regreso a clases también debe ser una oportunidad para fomentar la convivencia pacífica, la inclusión, el respeto a la diversidad y la salud mental. Aún arrastramos secuelas emocionales tras la pandemia, y es indispensable que las escuelas sean entornos seguros y humanos, que no solo enseñen contenidos, sino que formen personas empáticas y comprometidas con su comunidad.
Desde la Cámara de Diputados seguiré impulsando una agenda educativa con visión social, con perspectiva de infancia y centrada en las verdaderas necesidades de las comunidades. La transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana deben ser principios rectores en esta tarea.
Invito a las familias a involucrarse activamente en la educación de sus hijas e hijos, y a seguir construyendo comunidad desde lo local. La educación empieza en casa, y es en conjunto con la escuela donde se forma ciudadanía.
A las y los estudiantes: este nuevo ciclo escolar es una oportunidad para crecer, aprender y soñar. La educación es la herramienta más poderosa que tienen para transformar su vida y contribuir al bienestar de nuestro país.
Que este regreso a clases sea, más que una rutina, un acto colectivo de esperanza, responsabilidad y compromiso con el futuro de México.
María Rosete.