Se lleva a cabo la rehabilitación de una grieta geológica en el distribuidor vial de La Concordia, ubicada en Iztapalapa. La oquedad, con un trazo en zigzag, ya fue cubierta durante las labores de intervención.
Adicionalmente, a unos 4.2 kilómetros de distancia, se reportó un nuevo hundimiento en los carriles centrales de la calzada Ermita Iztapalapa, en la intersección con la calle 7 y frente a la estación Papalotl del trolebús elevado. En ese punto abrió un hueco profundo en el asfalto, lo que obligó al cierre vial.
Las autoridades estiman que la causa de ambas afectaciones responde a una falla geológica que atraviesa la zona. En el área de la grieta principal se utilizó relleno con tepetate y agua, y se observaron tuberías aparentes, aunque la inspección determinó que no corresponde a instalaciones hidráulicas.
Para estabilizar el terreno y prevenir una propagación de la fisura, está previsto construir una caja disipadora a 1.5 metros de profundidad. Esta estructura brindaría amortiguamiento frente a movimientos del terreno antes de colocar la capa final de asfalto.
En las labores participan dependencias locales encargadas de obras, protección civil y seguridad, que mantienen la zona acordonada para impedir el paso vehicular. Se prevé que la intervención concluya antes del jueves.
Vecinos de la zona manifestaron que el área ya presentaba deterioro previo, con baches recurrentes y problemas de drenaje en cada lluvia, lo que hacía más probable la formación de grietas. También señalaron que en los alrededores existen luminarias fuera de servicio y un puente peatonal inconcluso vinculado a las obras del trolebús hacia Chalco, que dificultan el tránsito hacia sus hogares.