El encuentro entre el rey de España, Felipe VI, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, realizado este jueves en Palacio Nacional, marca un precedente en la relación bilateral después de varios años de distanciamiento y desencuentros diplomáticos. Sin embargo, el tema de la Conquista continúa siendo un punto de fricción en la agenda.
La mandataria mexicana había mantenido distancia con la Casa Real desde que decidió no invitar al monarca a su toma de posesión en 2024, decisión que el entonces presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, calificó como “inaceptable”. El origen de la tensión se remonta a 2019, cuando Andrés Manuel López Obrador solicitó a la Corona española disculpas por los abusos cometidos durante la Conquista, petición que fue rechazada por Madrid.
Aunque España mantuvo su postura durante años, en marzo de 2026 Felipe VI reconoció públicamente que durante la Conquista hubo “mucho abuso” y “controversias morales y éticas”, lo que abrió un nuevo espacio de diálogo. Posteriormente, Sheinbaum viajó a Barcelona para participar en un encuentro de líderes progresistas, lo que representó un primer acercamiento con el gobierno español.
La visita del monarca a México se produce después de siete años sin encuentros oficiales de este nivel y, aunque breve, se considera un gesto diplomático que busca recomponer la relación. En paralelo, la princesa Leonor manifestó su interés en visitar el Bosque de Chapultepec, aunque la presidenta mexicana no ha confirmado una invitación personal.