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Columnas
Son momentos claves de unidad para el movimiento lopezobradorista en vísperas de que termine el año 2023 y, con ello, comience la cuenta regresiva para la sucesión presidencial y el relevo institucional de nueve gubernaturas y ambas cámaras legislativas. Eso, de cierta forma, implica planeación y organización para llegar fortalecidos y defender el triunfo histórico del 2018. De hecho, sabemos que, para el caso, hay tareas ya definidas y delegadas por la precandidata de Morena, Claudia Sheinbaum. En ese sentido, destacan los nombramientos de figuras claves como Ricardo Monreal, que forma parte del primer círculo no solo en el plano territorial, sino en la toma de decisiones.
Es por ello que se siguen llevando a cabo encuentros con los principales protagonistas del proceso que se avecina. En efecto, nos llamó mucha la atención una postal que retrató a Ricardo Monreal, Eduardo Ramírez y Rutilio Escandón, actual gobernador constitucional de Chiapas. Fue un gesto, no tengo duda, para fortalecer los lazos y mostrar todo el respaldo mutuo. De hecho, Morena es el gran favorito para seguir profundizando las políticas públicas en aquella entidad del sur, dado el inmenso poder de convocatoria que jala Ramírez. En cuanto a ello, el partido guinda, ya con la coordinación que encabezará Eduardo, tiene una intención del voto de más del 55%.
Todo apunta, con esa lógica, que Eduardo Ramírez será el sucesor de Rutilio Escandón. En vista de ello, eso será el resultado de un trabajo exitoso donde figuras como Ricardo Monreal han sido y serán fundamentales para construir la transición no solamente en Chiapas, sino en todo el territorio nacional. En aquella entidad del sur, por ejemplo, Claudia Sheinbaum tiene una intención del voto de más del 50%; una proporción que, al fin y al cabo, es una radiografía del impacto positivo que sigue causando el proyecto de transformación del presidente López Obrador.
Ese ánimo, de hecho, se percibe a simple vista con los protagonistas. Y como Ricardo Monreal ha asumido una tarea fundamental en la operación territorial, será una palanca de impulso para consolidar el triunfo electoral en Chiapas. Eso pudo verse en la fotografía que circuló en las redes sociales en un encuentro con Monreal, Eduardo Ramírez y Rutilio Escandón. Eso habla de que hay, además de una amistad sólida, colaboración para asumir los retos que se avecinan. A medida que las semanas avanzan, veremos más encuentros de esta naturaleza para continuar allanando el camino del triunfo, máxime cuando hay que promover la unidad.
De hecho, la relación de Ricardo Monreal y Eduardo Ramírez, más allá de la colaboración legislativa, tiene una gran identidad. Recuerdo que, en pleno proceso de quienes aspiraron a convertirse en los coordinadores de la defensa del voto, Ramírez defendió y, de paso, resistió y acompañó al zacatecano en los momentos de mayor tensión. Eso, por supuesto, habla de los lazos y de los retos que han enfrentado uno y otro. Una muestra de ello, claro está, fue la propuesta que se llevó a cabo para cubrir la coordinación que dejó Monreal hace unos meses. En ese sentido, solamente alguien de todas las confianzas e incondicional, con un liderazgo comprobado, podía tomar ese timón y, con ello, seguir construyendo las condiciones propicias en el Senado de la República.
En ese sentido, no hay duda de ello, podemos vivir un hecho similar en virtud de la salida- por razones obvias- de la coordinación que encabeza Eduardo Ramírez. Hablamos de regresar el bastón de mando legislativo a Ricardo Monreal. Puede ser. Se espera que esa decisión la tome la mayoría de la fracción, sin embargo, sabemos que el mejor operador es Monreal. No sé si eso se habló en la reunión que sostuvieron, sin embargo, sí amerita poder analizarlo. Eso lo sabremos en los próximos días. Lo que sí es un hecho es que la reunión se aprovechó para buscar alternativas y mecanismos que fortalezcan el ejercicio electoral que vivirá Chiapas, donde se espera que, con esa lógica, el Jaguar Negro sea el sucesor de Rutilio Escandón, que también posó para la fotografía el fin de semana pasado.
Siendo Monreal un estratega clave, su colaboración, con la función que le delegó Sheinbaum, será una pieza fundamental en la construcción del triunfo inminente de Eduardo Ramírez en Chiapas. Está cantado.