facebook comscore
Ronaldinho: Pero qué necesidad

Ronaldinho: Pero qué necesidad

Columnas miércoles 11 de marzo de 2020 - 00:06

Han pasado ya varios días y me sigue pareciendo increíble lo que pasó con Ronaldinho en Paraguay. Es hasta risible, como de guión de caricatura infantil.

El astro brasileño está preso en Paraguay por ingresar a ese país con un pasaporte falso. ¿En qué cabeza cabe? Se trata de un futbolista reconocido mundialmente, con ese carisma y rostro que se volvieron legendarios. Hubo quien le llamó “la sonrisa del futbol” y es que sus características físicas son inconfundibles.

¿A quién se le ocurre entrar entonces a un país con documentación falsa teniendo en cuenta todos esos factores? Era además algo innecesario dado su estatus de superestrella del balompié, condición que por supuesto le abre la puerta de muchos privilegios, incluido el de ser un invitado de lujo en cualquier lugar que pise. Da la impresión de que detrás hay algo todavía más turbio. Más aún cuando recordamos que las personas de nacionalidad Brasileña no requieren más que un documento de identidad para ingresar a territorio Paraguayo sin mayor problema.

Las últimas versiones señalan que “Dinho” y su hermano, también detenido, habrían apuntado a “razones de negocio” las causas por las que ingresaron al país.

Wilmondes Sousa Lira es el nombre que ha salido a relucir en todo el proceso. Y es que protagoniza la versión más creíble de una historia irreal. Se trata de un empresario paraguayo que habría entregado los documentos al ex campeón del mundo, de buena fe (supuestamente) y como una cortesía del país, según las declaraciones del jugador en el juzgado.

Cabe aclarar que el 10 salió de Brasil con su propia documentación. El delito lo cometió al mostrar otros papeles al momento de su llegada. Y aunque se llegó a abogar por su libertad, la jueza que ordenó la investigación negó muchas condescendencias, incluida la de un arresto domiciliario, argumentando que dada las condiciones del caso, Ronaldinho podría intentar una potencial fuga para escapar del país.

No creo que pase a mayores. El jugador incluso fue recluido en un sitio de lujo en Paraguay para delincuentes de alto calibre incluyendo políticos. Han trascendido ya las fotos en donde se le ve muy cómodo, en un lugar conocido popularmente en aquel país como “el cuadrilátero” en el que cuenta con ciertos lujos como la posesión de su teléfono móvil o la presencia de electrodomésticos a su disposición. Hasta en eso el caso se vuelve tan suigéneris.

Bien lo dijo el abogado del jugador, Sergio Queiroz, quien entre sus argumentos destacó el hecho de que el brasileño no sabía que estaba cometiendo un delito y actuó de buena fe al recibir esos documentos: “Es un tonto”, señaló sin tapujos.

Ninguno de los “porqués” me convencen hasta el momento. Me queda claro que Ronaldinho debe dejar de ser tan confiado. Pero sobre todo, hizo falta un poco de razón en todos los afectados de este caso tan particular.

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Al ritmo del trapeador Columnas
2020-04-03 - 01:48
Contra la memoria Columnas
2020-04-03 - 01:45
Contratos: Otro dolor de cabeza Columnas
2020-04-03 - 01:40
Inicio de la Guerra Sucia Columnas
2020-04-03 - 01:24
La enfermedad y el sentido de la vida  Columnas
2020-04-03 - 01:08
Los ahorros no deben dilapidarse Columnas
2020-04-03 - 02:03
+ -