Rusia reiteró su apoyo a Cuba ante la complicada situación que atraviesa la isla por la escasez de combustible derivada del bloqueo impuesto por Estados Unidos. El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, aseguró que mantienen contacto con la dirigencia cubana y reconoció que “la situación es verdaderamente difícil”.
En paralelo, el canciller ruso Serguéi Lavrov se reunió con su homólogo cubano Bruno Rodríguez durante la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores del BRICS en Nueva Delhi. Ambos países coincidieron en rechazar las sanciones unilaterales de Washington y Moscú expresó su disposición a brindar apoyo político, diplomático y financiero, además de exigir el levantamiento del bloqueo y la eliminación de Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.
La crisis energética se agudizó tras el agotamiento de las reservas de crudo enviadas por Rusia el 31 de marzo, que cubrieron apenas dos semanas de demanda. La Unión Eléctrica de Cuba reportó apagones masivos que afectaron siete provincias y cortes de hasta 61% del sistema en horas pico.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que Cuba “necesita ayuda” y calificó al país como “una nación en declive”. Además, trascendió que el Departamento de Justicia podría hacer pública el 20 de mayo una acusación contra el exmandatario Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, lo que elevaría las tensiones bilaterales.
La presión estadounidense también impactó en el comercio marítimo: las navieras Hapag-Lloyd y CMA CGM suspendieron nuevos pedidos hacia la isla tras las sanciones de Washington, según un documento oficial fechado el 14 de mayo.
En el ámbito digital, un estudio del Observatorio de Medios de Cubadebate denunció censura algorítmica contra cuentas institucionales cubanas en redes sociales, con una caída abrupta en el alcance de publicaciones desde marzo. El informe vinculó el fenómeno con prácticas de shadowban y reducción de visibilidad, similares a las aplicadas durante la guerra en Gaza.