Lujos en la CNBV
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), bajo la dirección de Jesús de la Fuente, se encuentra en medio de cuestionamientos por “inconsistencias”, pues mientras promueve una política de austeridad que ha afectado los sueldos y prestaciones de muchos empleados, algunos supervisores parecen disfrutar de un nivel de vida sorprendentemente alto. Voces al interior de la CNBV afirman que José Ramón Canales, Supervisor de Bancos, es un ejemplo notable. Nos comentan que además de disfrutar de viajes y fines de semana de lujo, se ha convertido en propietario de una cadena de restaurantes. Además, ha manejado casos complejos como los de Autofin y Accendo, todo esto, con la colaboración de un despacho externo liderado por sus antiguos jefes, Guillermo Babatz y Silvia Lavalle; este aparente conflicto de interés ha despertado la curiosidad y ahora está bajo la lupa de la Secretaría de la Función Pública, dirigida por Roberto Salcedo, que investiga la evolución patrimonial de varios funcionarios del sector.
Luis Donaldo pone a temblar a la oposición
El emecista Luis Donaldo Colosio Riojas le puso el cascabel al gato con sus declaraciones de que los candidatos presidenciales de MC, Jorge Álvarez Máynez , y la contendiente del PAN, PRI y PRD, Xóchitl Gálvez, se deben poner de acuerdo para que uno de ellos decline y se cree un verdadero bloque opositor para frenar a Morena. La propuesta caló, sobre todo, en las filas fosfo fosfo, donde no ven la posibilidad de ganar la presidencia de la República, sino de tener un porcentaje mayor a los 10 puntos, con lo que el partido se convertiría en un jugoso negocio político para sus dirigentes.
Los argumentos de los familiares de Ayotzinapa
Dicen que la violencia no se combate con violencia, pero tampoco con la indiferencia ni con jugar con la demanda de la gente que busca justicia. Ese es el argumento que manejan los familiares de los estudiantes normalistas desparecidos de Ayotzinapa, que han endurecido sus protestas, al grado de mandar al hospital a decenas de policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. También reconocen que ha habido infiltrados en las manifestaciones, pero si en realidad quieren acabar con este problema, exigen que en realidad castiguen a los culpables.