¿Dónde quedó la cabeza fría?
Parece ser que hasta a la propia presidenta Claudia Sheinbaum se le olvidó su estrategia de mantener la “cabeza fría” ante adversidades y embates que le lanza Estados Unidos a su gobierno, pues de manera sorpresiva llamó a una conferencia de prensa en Culiacán, Sinaloa, donde se hallaba de gira, para responder al abogado de un narcotraficante, Ovidio Guzmán, que criticó los dichos de la mandataria de que Estados Unidos negocia con terroristas, y cuestionó cómo México quiere ser incluido en las negociaciones si “exoneraron de forma inmediata” al general Cienfuegos cuando lo regresaron a territorio nacional. Pero la pregunta es: ¿Debió la presidenta ponerse al nivel de un abogado del narco y rebajar la investidura de jefa de Estado? ¿Dónde habrán quedado aquellos días de lucidez en los que presumía templanza y cabeza fría?
ARRANQUE DIFÍCIL PARA ADÁN AUGUSTO
Un difícil inicio de semana tendrá el líder de la bancada en el Senado de la República, Adán Augusto, quien tendrá que dar muchas explicaciones sobre su relación con Hernán Bermúdez Requena, quien fuera secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) en Tabasco, durante su administración. Hoy Bermúdez Requena es buscado por la justicia y señalado de estar ligado con el grupo criminal de “La Barredora”. Fue el propio Adán Augusto el que lo nombró en el cargo y comienzan a surgir muchas preguntas de sobre si él supo de sus actividades ilícitas, incluso si él estuvo o está relacionado con dichas actividades ilícitas. Son preguntas que están en el aire y que seguramente le harán al tabasqueño.
GUADALAJARA Y LOS FEMINICIDIOS
Alarmante, por decir lo menos los niveles de inseguridad que se viven en el estado de Jalisco, y en especial en su capital Guadalajara, donde se grabó el asesinato de una joven por un sujeto que utilizó un fúsil y tras disparar en dos ocasiones para amedrentarla, terminó matándola de un tiro en la cabeza, para después huir. Hasta el momento, las autoridades anuncian que investigarán el caso como feminicidio y es lo menos que podrían hacer; no obstante, las autoridades no reparan en el tipo de arma que portaba el “presunto” asesino, cómo es que manejaba con ella sin ningún problema. En fin, son cuestionamientos que hasta el momento no tienen respuesta y son reflejos de la mala administración estatal y municipal, que ha permitido el crecimiento de la inseguridad.