Cuando una mujer
llega a la política, cambia la mujer;
cuando muchas mujeres
llegan a la política, cambia la política.
Michelle Bachelet
Hay decisiones públicas que, aunque ocurren en actos institucionales, reflejan cambios profundos en la vida pública. La firma del convenio de colaboración para erradicar la violencia de género y avanzar hacia la igualdad sustantiva en el Estado de México es una de ellas.
El convenio fue firmado por tres mujeres que hoy representan espacios clave en la vida pública de la entidad mexiquense. La maestra Mónica Miriam Granillo Velazco, secretaria general de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; la profesora María Esther Rodríguez Hernández, titular de la Secretaría de las Mujeres del estado; y la licenciada Tania Montcerrat Granados Cervantes, secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.
Tres instituciones distintas. Tres responsabilidades públicas diferentes. Pero una misma convicción: la igualdad sustantiva y la erradicación de la violencia de género no pueden seguir esperando.
En una sociedad donde las desigualdades y la violencia de género, marcan la vida cotidiana de millones de mujeres y niñas, la escuela se convierte en uno de los espacios más poderosos para transformar mentalidades. Es en las aulas donde se forman valores, donde se cuestionan estereotipos y donde puede sembrarse una cultura de respeto, igualdad y dignidad.
Por lo que este convenio, no se trata únicamente de un acuerdo administrativo. Es la construcción de una alianza entre instituciones que reconocen que la transformación cultural que México necesita debe comenzar desde la educación.
Con la participación del magisterio, que han sido, son y serán actores fundamentales en las transformaciones fundamentales del país. Las maestras y los maestros no sólo transmiten conocimientos; también acompañan procesos de vida y tienen la posibilidad de influir en la construcción de una cultura de igualdad desde las primeras etapas de la formación social.
Este esfuerzo institucional que cuenta con el respaldo de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y del diputado local Rigoberto Vargas Cervantes, presidente de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología e Innovación del Congreso mexiquense, quienes signaron como testigos de honor del acuerdo, reafirma una idea central: la igualdad entre mujeres y hombres no es sólo una causa social, es una responsabilidad de Estado.
Hoy, cuando el país debate cómo construir una sociedad más justa y libre de violencia, este tipo de alianzas recuerdan algo esencial: las transformaciones profundas no ocurren únicamente en los discursos ni en las leyes. Ocurren cuando las instituciones deciden actuar juntas, con responsabilidad, compromiso y visión de futuro.
Y si la igualdad sustantiva ha de convertirse en una realidad, una de sus batallas más importantes tendrá que ganarse precisamente ahí donde se forma el futuro: en las aulas, razón por la que la Mtra. Mónica Granillo, recordó una vez más: ¡Sin educación, no hay transformación!
DRA. ROSALIA ZEFERINO SALGADO
Asesora en Comunicación Estratégica e Imagen Pública
Integrante de la Red de Mujeres por la Educación (MuxED)