‘Mea culpa’ de candidata del PAN
Ante los constantes y fundamentados señalamientos de ciudadanos de Aguascalientes sobre la calidad del agua, el pasado martes la candidata del PAN al Gobierno del Estado, Tere Jiménez, dio a conocer un plan de saneamiento del Río San Juan. En esta conferencia de prensa, con aire de “mea culpa”, la candidata reconoció implícitamente su rol y conocimiento del problema que ha elevado de manera relevante la problemática renal en el estado. Este sutil reconocimiento público le puede salir muy caro pues abre la puerta a acciones colectivas de ciudadanos en contra de la ex presidenta municipal y la empresa encargada del agua en el municipio, la muy controvertida Veolia.
Magisterio señala a eNómina
Los maestros de Guerrero y Quintana Roo están muy enojados porque desde hace meses no pueden disponer de su nómina debido a una herramienta que implementó en sus centros de trabajo la firma de origen brasileño, eNómina, que lleva Gustavo Boletig, para administrar pagos de crédito de nómina. La herramienta fue producto de un Convenio de Colaboración para ofrecerles supuestamente tecnología de punta y una mejor salud financiera pero el software ha presentado constantes fallas al grado de impedirles el acceso a sus recursos. Lejos de resolverse, la situación va en escalada y los maestros ya solicitaron la pronta intervención de las autoridades federales para que se revise a la empresa, los convenios que se firmaron con ella y de ser necesario, suspender su operación en México.
¿Cuál era la prisa?
Datos del Centro Estadístico Geológico de Estados Unidos (USGS, por su sigla en inglés), indican que, en el mejor de los casos, México figura con el 2 por ciento en el lugar 11 de 23 países con reservas de litio, material que ha cobrado relevancia debido a su utilidad en la fabricación de pilas para celulares y autos eléctricos. Así, un material que para su extracción se requiere una nueva infraestructura que, también en el mejor de los casos, podría verse capitalizado entre 14 y 16 años. Por ello, hay quienes aún no entienden la prisa y la relevancia que quiso imprimirle el presidente López Obrador al debate de estatizar el llamado “oro blanco”.