La independencia auténtica de Latinoamérica inicia en Tuxpan, Veracruz, cuando 82 expedicionarios viajaron a Cuba para derrocar al régimen de Fulgencio Batista, uno de los mandatarios que mantenía un sistema colonial en naciones que la integran.
El punto de partida fue el lugar que ahora ocupa el Museo Hermandad México-Cuba, antes Museos de Amistad México-Cuba, fundado el 19 de febrero de 1976. En 19656 la casa estaba abandonada y la arreglaron los expedicionarios para vivir ahí antes de partir a la Sierra Maestra, cada rincón está impregnado de un trozo de historia.
Fidel Castro, en una visita a México, cede la casa a la comunidad de Santiago de la Peña, en Tuxpan, que se convierte en museo. Finalmente, hace unos días el inmueble es dado en comodato a esta parte de la historia. La comunidad estuvo representada por el presidente municipal de Tuxpan, José Manuel Pozos Castro, quien comentó sobre dicho recinto que “sirvió de génesis para uno de los hitos más significativos del siglo XX, como fue la Revolución Cubana”.
Añadió Pozos: Este museo “es punto de encuentro de quienes pensamos que las injusticias y las desigualdades sociales y económicas en el mundo se pueden erradicar”.
Entre los expedicionarios del Granma estuvieron, además de Fidel Castro, Che Guevara, Raúl Castro, Camilo Cienfuegos, Juan Almeida Bosque y Ramiro Valdés, entre quienes se encontraba el mexicano Alfonso G. Zelaya Alger, cuyo busto se exhibe en dicho museo.
Las críticas al gobierno cubano, muchas de ellas por imitación pavloviana, son múltiples porque aseguran que ahí se practica el comunismo cuya concepción para los críticos es una realidad más cercana al inferno que a la realidad. Lo cierto es que nadie puede juzgar al sistema de la Revolución Cubana porque nunca ha desarrollado el gobierno que desea, debido al embargo de Estados Unidos que desde 1962 lo ha impedido. La imposición del gobierno de John F. Kennedy, sigue vigente como muestra del temor ante la libertad de los pueblos y la ambición de la hegemonía, y le impide vivir como ellos quieren, pero les impone carencias homicidas.
Difícil saber cómo es el sistema de gobierno en la isla si no dejan a sus dirigentes ejercer el poder que mandatan sus ideales. Porque el embargo, además de ser un acto de lesa humanidad porque impide la entrada de medicinas y alimentos, es una advertencia a otros países para que no les ocurra hacer lo mismo, pero, sobre todo, un sabotaje a formas de gobierno diferentes a las que demostraron su inoperancia y decadencia.
En la isla viven millones convencidos de que debe lucharse todos los días por la dignidad y la libertad, por eso apoyan a su gobierno y tienen claros los ideales de sus héroes, esos mismos que salieron de México para cambiar su historia.