Con varias pérdidas y una muy larga trayectoria como lidereza del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, (SNTE), justo el día de su boda, Elba Esther Gordillo anunció que volverá a la política, en una aclaración que parece innecesaria, ya que nunca se ha ido pese a que su carrera ha estado llena de altibajos.
Hace casi diez años, en febrero del 2013, la noticia de la aprehensión de la maestra Gordillo, trascendió el ámbito nacional. Diarios españoles, por ejemplo, dieron cuenta de que el gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto, se había anotado un “garbanzo de a libra” con esta acción y enviaba un mensaje de que en México, las cosas estaban cambiando. La detención de quien era considerada una de las mujeres más poderosas del país, refrendaba la autoridad de la presidencia de Peña Nieto; los cargos eran desvío de fondos del SNTE mediante numerosas operaciones bancarias irregulares entre los años 2008 y 2011.
Se dice que durante sus años de reclusión que fue prácticamente toda la administración peñista y por cierto, en la misma celda que ocupara la francesa, Florence Cassez, en el Reclusorio Femenil de Tepepan, la ahora señora Gordillo de Lagunas, gozó de ciertos privilegios pues por motivos de salud, se la pasó casi todo el tiempo en el hospital, se dice, armando rompecabezas.
Al concluir la administración de Peña Nieto, la exdirigente magisterial pudo salir de la cárcel para cumplir prisión domiciliaria, igualmente por razones de salud y desde hace seis años inició su relación sentimental con uno de los abogados de su equipo de defensa, Luis Antonio Lagunas, 41 años menor que ella.
Independientemente de los motivos que tuvo la pareja para contraer matrimonio, el día de la boda, se apersonaron en el Centro Cultural Santo Domingo, de Oaxaca, un grupo de presuntos maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, (CNTE), -eternos enemigos de la profesora chiapaneca-, donde hicieron destrozos y la declararon persona non grata en el estado, sin ninguna certeza de que este grupo en realidad fueran mentores, sino más bien enviados de algún poderoso personaje con fuerte influencia en el estado.
Finalmente, la profesora Gordillo tuvo que pagar doble la fiesta que contó con un refinado menú con mole de guajolote y bomba de chocolate, entre otros platillos, debido a esta acción violenta.
No obstante, nada pudo opacar la felicidad de la novia que en la ceremonia civil, portó un vestido de Carolina Herrera, de oferta, rebajado de veinte a 11 mil pesos y en la boda religiosa un vestido color champagne con una tiara de diamantes amarillos, o sea que recursos sigue teniendo la maestra y es ahí donde anunció que volverá a la política, de la cual, nunca se fue.
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