La vivienda es un derecho humano, reconocida en diversos tratados internacionales de los que México es parte, como lo son, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
En la actualidad, la falta de acceso a un crédito y la carencia de recursos, son algunas de las razones por las que, gran parte de la población habita una vivienda en la que paga renta. No obstante, los problemas de humedad, tuberías o drenaje, fracturas o deformaciones en columnas, vigas o trabes, grietas o cuarteaduras, deformaciones en marcos, levantamientos o hundimientos, la mayoría derivados por los desastres naturales como lo fueron, los sismos del 2017 y 2019, han causando que el acceso a una vivienda adecuada deje de ser una realidad para miles de personas.
Si bien, el gobierno que encabeza nuestro actual Presidente el Lic. Andrés Manuel López Obrador ha afrontado con entereza las labores relacionadas a la reconstrucción, los esfuerzos no han sido suficientes en la Ciudad de México, para muestra un botón, Tlatelolco una Unidad Habitacional en la que habitan más de 15 mil personas, por lo que es impostergable poner especial atención en los 10 edificios que requieren ser reconstruidos desde el 2017.
En esa tesitura el pasado miércoles, en comparecencia del titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano en la Cámara de Diputados, como representate popular y Secretaria de la Comisión de Vivienda, le externé al Maestro Román Meyer Falcón la necesidad de reconstruir los inmuebles afectados por los sismos, cuestionándole, ¿cuáles serán las acciones que habrá de emprender para atender a las miles de personas, que en la Ciudad de México están como los vecinos de Tlatelolco?, esto es, en la incertidumbre y el miedo de habitar un inmueble que en cualquier momento se puede venir abajo.
Es necesario seguir trabajando de manera conjunta, para hacer tangible el derecho humano a una vivienda adecuada, ya que miles de familias están esperando ser atendidas, porque aún hay mucho por hacer en Tlatelolco y en cientos de lugares más.
María Rosete
#porlosqueamamos