El gobernador texano, Greg Abbott, no pierde oportunidad de culpar al presidente Joe Biden del alto número de migrantes que buscan ingresar a los Estados Unidos sin documentos y recriminarle los 2.4 millones de personas detenidas a lo largo de la frontera con Mexico.
Ha sido y es una gran equivocación que desde la Casa Blanca se lance el mensaje de “fronteras abiertas” ha señalado Abbott.
Lo cierto es que, en este momento, en los poco más de 2 mil kilómetros que dividen a México y Texas, hay destacados 20 mil elementos de la Patrulla Fronteriza y a lo largo de este cruce hay una combinación de barreras físicas (vallas metálicas y muros) y tecnológicas (drones, cámaras y hasta sensores de temperatura) que limitan el acceso. Pero todo esto, dice Abbott, ha sido insuficiente y burlado por los miles de inmigrantes que logran cruzar.
En un intento por detener este creciente flujo migrante, el gobernador nombró a Mike Banks, un exagente de la Patrulla Fronteriza, titular de la oficina que “coordinará la lucha contra la inmigración indocumentada y el tráfico de armas y drogas” en la frontera con México.
Desde el Capitolio estatal, Abbott, lanzó un mensaje con destino final, Washington…”debemos combatir la inmigración ilegal en Texas, es un trabajo a tiempo completo que requiere un líder cuyo único objetivo es rechazar a las políticas de fronteras abiertas del presidente (Joe) Biden” su política en este sentido, de nada ha servido.
Más allá de las palabras y los discursos del texano Abbott, hay que tener en cuenta que está en busca de ser nominado por los republicanos como candidato a la presidencia en 2024 y este tema le permite estar en la discusión nacional y sumar adeptos a su política antiinmigrante.
Los miles de migrantes que llegan a diario a la zona fronteriza, no les interesan estos enfrentamientos políticos o las acciones que se dicten desde Austin o Washington mismo, ellos buscan cruzar la línea fronteriza a pesar de ellos y sus acciones.
Sólo es cuestión de ver que el año pasado se alcanzó un nuevo récord de personas detenidas en estos intentos y es que, las detenciones de inmigrantes casi se duplicaron en 2022 en comparación con 2021 porque las autoridades fronterizas encontraron a más migrantes y los tribunales bloquearon los esfuerzos del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para limitar los arrestos y centrarse en los delincuentes graves.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), detuvo a casi 143.000 inmigrantes en el año fiscal 2022, que terminó el 30 de septiembre, casi el doble que en 2021.
Y esto, más allá de lo hecho por el presidente Biden y el gobernador Abbott.
@arnc7