El desarrollo tecnológico es fundamental para la generación de herramientas, técnicas y conocimientos en favor de las personas, sin embargo, la falta de preparación y de oportunidades puede poner en riesgo a integrantes de grupos de atención prioritaria en el ejercicio de sus derechos.
En esta ocasión quiero compartir con ustedes el Informe “Los efectos de la IA en la vida laboral de las mujeres”, escrito por Clementine Collett, Gina Neff y Livia Gouvea Gomes y publicado conjuntamente por la UNESCO, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Dicho informe parte de la premisa que el desarrollo e implementación de la inteligencia artificial en espacios profesionales y domésticos ha transformado el mundo del trabajo y generará afectaciones en las oportunidades de las mujeres en el trabajo y su posición, estatus y tratamiento en el ámbito laboral.
El informe destaca que, a la par de las barreras y desigualdades de las mujeres en el ámbito laboral como pueden ser menores remuneraciones o espacios directivos de toma de decisión, tan solo el 29% de los puestos de investigación y desarrollo científico a nivel mundial son ocupados por mujeres, mientras que su participación en los sectores de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas disminuye considerablemente en comparación con rubros como el servicio, el cuidado y la atención.
Las habilidades digitales en el mundo profesional actual y del futuro serán claves para el crecimiento laboral, por lo que mantener barreras al acceso y uso de la tecnología e inteligencia artificial a las mujeres las coloca en una situación de desventaja y desigualdad con grandes afectaciones.
De acuerdo con el informe, es imperante que los gobiernos, empresas y las organizaciones sociales impulsen y promuevan la educación de niñas y adolescentes en el campo científico, pues solo de esta manera se podrá garantizar que en el futuro próximo más mujeres encabecen el desarrollo de inteligencia artificial para disminuir las brechas de género.
En nuestro país, de acuerdo con datos de la OCDE de 2019, el porcentaje de varones empleados en edad laboral era de 78.8%, mientras que las mujeres tan solo alcanzábamos el 47%, lo que representa una diferencia de más del 30 por ciento.
Si esto le sumamos el impacto que ha tenido la pandemia en la vida laboral de las mujeres, podríamos estar en condiciones de inferir que la brecha se sigue ampliando.
* Resolutivos *
En el siguiente artículo ahondaremos más sobre este informe, el cual puede ser consultado y descargado en https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000380871.
Para construir una sociedad verdaderamente igualitaria, debemos proveer oportunidades, capacitación y herramientas para que todas las personas puedan desarrollarse tanto en el ámbito personal como profesional.