Cuando el diario El Día o El Nacional concluyeron sus actividades nadie protestó, a pesar de que pertenecían al gobierno, al partido y al Estado desde hacía muchos años. Cuando desapareció prácticamente Ovaciones, ahora reducido a tres personas, ningún periodista mostró su solidaridad con los despedidos.
Hubo otros medios que cerraron por diferentes razones y nadie protestó, como Unomásuno verdadero, Novedades, Fígaro, El Heraldo de México, La Afición, El Excélsior verdadero, y derivados de estos medios, como suplementos, revistas, no hubo quejas de nadie por los periodistas que se quedaban sin trabajo.
Ahora, Notimex que era más que una agencia de noticias una dependencia de gobierno desaparece, todos protestan por el simple hecho de ser decisión del actual gobierno. Era común que el director de Notimex regalara los servicios de la agencia a precios simbólicos a cambio del silencio o la complicidad con acciones ilegales del gobierno.
La agencia se prestaba a realizar campañas a favor o en contra de algunos funcionarios, dentro y fuera del partido en el poder. Todo tenía un precio. De las triquiñuelas de sus directivos se daban cuenta a todos los periodistas dentro y fuera de la agencia, reinaba el silencio.
La agencia llegó a ser un centro de propagada, cuyos servicios tenían tarifas que nunca se respetaban. Los servicios de Notimex eran moneda de cambio para el gobierno que pagaba favores con descuentos y cortesías a los medios a cambio de sumisión y silencio.
Hasta ahora algunos grupos se rasgan las vestiduras alegando que se violentan los derechos laborales y que se trata de una agresión “más” a los comunicadores. Debemos aclarar que hay de comunicadores a comunicadores y en Notimex había muchos vicios, que se mantuvieron hasta el último suspiro de la agencia.
Nunca fue una agencia de noticias ni viéndola con buenos ojos, fue parcial, tendenciosa, mentirosa, propagandística, publicitaria, de todo menos información. Era el gran boletín de las acciones de gobierno y el aplaudidor de los corruptos.
Estrictamente a nivel informativo Notimex dejó de tener importancia. Los clientes de la agencia disminuyeron sus últimos años por falta de contenidos. Ahora la defienden como si se tratara de un ejemplo de información veraz. Nunca fue ejemplo de periodismo crítico, no podía serlo porque era una agencia de noticias estatal, pero sí era parte de los concursantes para obtener el Premio Nacional de Periodismo, en una contradicción que insultaba la inteligencia de los mexicanos.
Era una agencia del estado y estaría afuera de este concurso o un ente independientes con el derecho a competir por los premios de periodismo de igual a igual con otros medios. Si defender a los trabajadores de Notimex golpea al actual gobierno, serán defendidos a ultranza, de no ser así pueden seguir siendo abandonados a su suerte.