Rumbo a las elecciones intermedias de 2027, las candidaturas independientes vuelven a colocarse en el centro del debate político mexicano. Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan, viuda de Carlos Manzo y Julián LeBarón, buscan posicionarse como alternativas, en Michoacán y Chihuahua, respectivamente, frente a los partidos con presencia nacional.
Surgidas como una respuesta al desgaste de los partidos tradicionales y formalizadas a partir de la reforma político-electoral de 2014, estas figuras representaron en su momento una bocanada de aire fresco para una ciudadanía harta de los partidos. Hoy, ante el cerco de Morena al INE y al TEPJF surge la pregunta: ¿las candidaturas independientes tienen capacidad de transformación o serán una vía limitada para competir por el poder?
La presidenta Sheinbaum ha dicho que en el país "no se le cierra la puerta a nadie" en materia de participación política. Sin embargo, en el Congreso de Michoacán, Morena y sus aliados aprobaron una reforma al Código Electoral estatal, que establece estrictas condiciones para las candidaturas independientes que las obliga a operar de forma individual, sin coordinación entre aspirantes ni uso compartido de símbolos, colores, emblemas o estrategias que puedan proyectar una identidad colectiva.
Por ello, los integrantes del Movimiento del Sombrero han señalado que estas modificaciones estarían dirigidas específicamente contra su organización, al considerar que limitan la posibilidad de construir un proyecto político independiente rumbo a las elecciones de 2027. No obstante, su dirigencia ha reiterado que continuará participando por la vía independiente.
Al respecto, el dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, promovió en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, una acción de inconstitucionalidad para impugnar la reforma del Congreso michoacano a las candidaturas independientes. Los mal pensados dicen que es un guiño a Grecia Quiroz, rumbo a las elecciones de 2027, si el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, insiste en bloquear su aspiración política.
En ese contexto, las candidaturas independientes podrían convertirse en una válvula de escape para liderazgos ciudadanos inconformes con los partidos políticos. De modo que, el desafío no es únicamente jurídico o administrativo.
Las candidaturas independientes deben demostrar que representan algo más que una plataforma personal. Su viabilidad depende de la construcción de agendas ciudadanas, mecanismos de rendición de cuentas y proyectos de gobierno capaces de trascender el carisma individual de sus promotores. Una herramienta valiosa para ampliar la participación ciudadana y recordar que el monopolio de la política no pertenece a los partidos.
La experiencia mexicana ha mostrado que el éxito electoral de un candidato independiente no necesariamente se traduce en la consolidación de una alternativa política duradera.Prueba de ello, Jaime Rodríguez, “El Bronco”, en Nuevo León y Pedro Kumamoto en Jalisco, hoy funcionario de Morena en la Conferencia Interamericana de Seguridad Social.
Así las cosas, rumbo a 2027, ¿los candidatos Independientes en la boleta, serán independientes en el poder?
@guillegomora