HEMOS VISTO esta semana cifras negativas récord que confirman que desde la década de los 80s surgió una generación de mexicanos que ha vivido en medio de crisis económicas que crispan los nervios, acaban con patrimonios y con la esperanza de millones de compatriotas.
Otras generaciones adheridas al mercado laboral en los 90s y el nuevo siglo y milenio, también han padecido el vasallaje que imponen las crisis y que sólo han provocado pérdidas en la moneda, en las bolsas, en las familias, en las hipotecas, en la deuda externa y en las empresas.
Con el fin de frenar la inflación, la FED de EU aplicó el miércoles pasado un alza de 75 puntos base en las tasas de interés. Ello traerá muchos problemas aparejados al mundo, al menos en los próximos 7 meses y quizá todo el 2023.
México está obligado a elevar los réditos en la misma proporción, so pena de ver una fuga de capitales que buscarán al dólar como refugio, y si Banxico no lo hace, se esperaría una pérdida en el valor del peso frente a la divisa de EU y se mermaría su credibilidad en el control de la inflación.
Todo sube de precio día con día, así vemos un dólar fortalecido que amaga al peso, un aumento en el costo del dinero, un incremento en el saldo de las deudas personales y familiares y cotizaciones de refinados que ya superan al del barril de crudo.
El caso de la gasolina es ejemplar. De enero a abril de este año se inyectaron casi 90 mil millones de pesos para contener el litro de gasolina y el diesel por debajo de los 25 pesos. Se espera que una cantidad similar se gaste en el periodo abril-junio y que para finales de año sean unos 400 mil millones de pesos los erogados como subsidio o condonación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS)).
Es probable que los recursos públicos provenientes de la factura petrolera no alcancen para detener los precios de las gasolinas. Ya se observan litros de gasolina en más de 26 pesos y de diesel en niveles de 29 pesos.
Es un problema también que las importaciones de gasolina hayan subido más de 78% en los primeros 4 meses del año, porque con esas proporciones no hay quien le aguante un baile al 2022.
El gobierno ha puesto su mira en la Refinería de Dos Bocas, que será inaugurada el 2 de julio en Paraíso, Tabasco. Sin embargo, la puesta en marcha será a medias, porque el proyecto lleva un avance de poco más del 80% y las pruebas demorarán 6 meses. De cualquier modo, si las 7 refinerías del país trabajaran a su máxima capacidad, no sería suficiente para satisfacer la demanda de combustibles que todos los días se consumen en el país.
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Periodista (*)
Director de RedFinancieraMX
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