Los humanos tenemos la particularidad de minimizar o incluso no creer lo que no vemos, pero la realidad del cambio climático está más allá de estas creencias, las fuertes lluvias y el calor extremos que se presenta en varias regiones del mundo nos llevan a la reflexión.
El cambio climático se refiere a las modificaciones a largo plazo de las temperaturas y su comportamiento. Estos cambios pueden ser naturales, debido a variaciones en la actividad solar o erupciones volcánicas grandes.
el siglo XIX, los humanos hemos sido el principal motor del cambio climático, debido principalmente a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas.
La quema de combustibles fósiles genera emisiones de gases de efecto invernadero que actúan como una manta que envuelve a la Tierra, atrapando el calor del sol y elevando las temperaturas.
Las alertas meteorológicas que se han presentado estos días en Texas y en particular en la zona norte son un ejemplo de los cambios que estamos viviendo, la oficina de Fort Worth del Servicio Metrológico Nacional ha pronosticado altas temperaturas que superaran los 45 grados centígrados.
Estas alertas de calor advierten sobre un mayor riesgo de enfermedades por ejemplo, el cuerpo necesita una hidratación particular y ante los miles de trabajadores que están a la intemperie hay que tener precauciones extras, la ventilación en los lugares de descanso es indispensable y los alimentos requieren de una mayor supervisión de su estado.
Mucha gente piensa que el cambio climático significa principalmente temperaturas más cálidas. Pero el aumento de la temperatura es sólo el principio de la historia. Como la Tierra es un sistema, en el que todo está conectado, los cambios de una zona pueden influir en los cambios de todas las demás.
Las consecuencias del cambio climático incluyen ahora, entre otras, sequías intensas, escasez de agua, incendios graves, aumento del nivel del mar, inundaciones, deshielo de los polos, tormentas catastróficas y disminución de la biodiversidad.
La temperatura media de la Tierra es ahora 1,1 °C más elevada que a finales del siglo XIX, antes de la revolución industrial, y más elevada en términos absolutos que en los últimos 100 000 años. La última década (2011-2020) fue la más cálida registrada.
Lo cierto es que los registros del Sistema Metrológico Nación estadounidense registra un incremento constante de la temperatura en el mundo en poco más de un grado centígrado, pero los pronósticos hasta el año 2030, hablan de una cifra superior, a los 1.6 grados.
En enero pasado el líder de una de las naciones más influyentes mundialmente, Donald Trump, anuncio que Estados Unidos se retiró del Acuerdo de París, una vez más, esto en contraste de la política mundial donde los países han acordado reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un esfuerzo por limitar el calentamiento global y prevenir los peores impactos del cambio climático.
@ncar7