Lo sucedido en Sabinas, Coahuila, nos muestra que las condiciones de vida de los mineros no han cambiado, siguen igual desde la primer huelga que se llevó a cabo en nuestro país, en 1906, la de Cananea, Sonora.
La 4T se ha olvidado de los mineros. No obstante que existe un Senador de Morena, Napoleón Gómez Urrutia, líder minero, no ha hecho nada por este sector.
La semana pasada sucedió un derrumbe en la mina “Las Conchas” en Sabinas, Coahuila. El gobierno mexicano informó que son 10 los mineros atrapados en la mina de carbón, tras el derrumbe e inundación del pozo.
La boca principal de la mina fue cerrada hace años porque estaba inundada, pero se cavaron tres nuevas entradas a escasos metros, y volvió a funcionar a principios de este año. En el pozo 3 fue donde quedaron atrapados los 10 mineros, mucho se hablaba del peligro que representaba la cercanía de la mina con el Río Sabinas, pero nadie lo tomó en cuenta.
El miércoles pasado los trabajadores como todos los días, picaban dentro del túnel en busca de carbón, pero se encontraron de nuevo con el agua, que con la presión acumulada de tanto tiempo provocó que todo se desplomara.
En la región se extrae el 99% del carbón que compra la Comisión Federal de Electricidad (CFE) mexicana, uno de los temas insignia del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
No podemos perder de vista que unas tres mil familias de la zona dependen directamente de la explotación del mineral, y genera once mil empleos indirectos, así que los accidentes de las minas son comunes, y son solo noticia local, los lugareños mencionan que en junio pasado murieron siete trabajadores y nadie supo del incidente.
Pareciera que se repite la historia de los sucedido en Cananea, Sonora, "la ciudad del cobre", donde el 1o de junio de 1906, miles de trabajadores de la empresa estadounidense Cananea Consolidated Copper Co., se fueron a la huelga debido a que los mineros mexicanos vivían una situación laboral desventajosas, largas jornadas de trabajo, condiciones insalubres, sueldos reducidos, discriminación frente a empleados estadounidenses, malos tratos por parte de los capataces, etcétera. En ese tiempo, gobernaba Porfirio Díaz y no existía el derecho de huelga para los trabajadores, así que lo sucedido fue un acto revolucionario, que incluso fue considerado un movimiento precursor de la Revolución Mexicana.
Y por lo que hemos podio ver hoy en Sabinas, Coahuila, parece que no hay mucho cambio en las condiciones laborales de los mineros y sus familias, ni de seguridad, ni de salubridad, ¿dónde quedaron las conquistas laborales? Los mineros entran a la mina literal a jugarse la vida, porque no saben si van a salir vivos.
Al preguntar a los mineros por qué trabajan en la mina, su respuesta es la siguiente: “Es bien difícil. Nadie de aquí terminó la preparatoria. La necesidad te hace. No hay buenos trabajos, solo pura maquiladora, pero hay crisis, y se paga bien en los pozos, por eso es que nos arriesgamos”.
La 4T se ha olvidado de los más pobres de nueva cuenta, ahora les tocó a los mineros.