Les guste o no los cárteles gobiernan en México", nos gritó por enésima vez hace unos días el gorila naranja que gobierna pasando el río bravo.
"En México gobierna el pueblo", grita la cándida mandataria que gobierna entre el río bravo y el río suchiate, una frase rancia y añeja digna de una dirigente de los movimientos estudiantiles de los 80 y 90 del siglo pasado, y no es gratuito, esos movimientos fueron su escuela.
El problema de esta frase no es solo su vejez, sino que lo dice quien se la vive halabando y reconociendo a su antecesor como "el mejor presidente de la historia de México", y nadie debería olvidar que fue quien dijo una frase inolvidable, entre muchas, lo que dijo fue: "el narco también es pueblo".
Luego entonces, si la presidenta Sheinbaum dice que en México gobierna el pueblo y su antecesor, a quien parece que jamás va a contradecir, nos dijo que el narco también es pueblo, por lógica ¿quién gobierna en México?
Desde luego que no tenemos elementos para afirmar que los narcotraficantes gobiernan en el país, pero lo que sí podemos asegurar es que la presencia en México de estos grupos criminales, es abrumadora, quizás en unas partes más que otras.
Baja California, Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas, Nuevo León, Durango, Zacatecas, Coahuila, Jalisco, Nayarit, Colima, Guanajuato, Michoacán, Estado de México, Morelos, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, y Ciudad de México (se quiera o no reconocer), son los estados en donde los grupos criminales han sentado sus reales, insistimos que en unos más que en otros, pero sin duda que están muy presentes en todas esas entidades.
Son 23 estados, el 71.87% del territorio nacional, solamente quedan 9 entidades relativamente libres de una presencia significativa del crimen organizado.
No sabemos si gobiernan por completo, pero su sola presencia de forma notoria es pasmosa y preocupante, para la reflexión.
Nadie en su sano juicio, ningún mexicano de bien se atrevería a pedir la intervención de una fuerza extranjera a nuestro territorio, pero así como aquel gorila naranja juega con el ¿cuento? de que el narco domina en México, aca nos quieren dar "atole con el dedo" con su narrativa setentera y barata de que el pueblo manda, solo para ignorantes.
Lamentablemente en México hay dos realidades, una de ellas se define por las intensas presiones que provienen desde Estados Unidos y que a su vez se enmarcan en el juego geopolítico de esta nación, que es la más poderosa del mundo.
La otra realidad, totalmente inobjetable, es la marcada presencia del crimen organizado, del narco, en buena parte del territorio nacional, gobernando o cuando menos influyendo a su conveniencia, decidiendo incluso quién vive y quién muere, si no habría que preguntarle a Carlos Manzo si se pudiera.
En medio estamos millones y millones de mexicanos.