Pocas veces se toca en los discursos políticos en nuestro sector, pero el tema del relevo generacional en el campo mexicano debe ser prioritario en la definición de las políticas sectoriales, sumado a la mejora de los procesos productivos, la adopción de innovaciones tecnológicas y la comercialización.
A lo largo del tiempo, he recorrido unidades de producción, ejidales, comunales y privadas, y algo que he visto de manera muy marcada es el envejecimiento de nuestros productores, quienes empezaron muy jóvenes labrando la tierra y hoy ya cargan en sus espaldas el peso de los años. En la mayoría de los casos, a sus hijos, lamentablemente, no les interesa esta actividad.
Así, el relevo generacional en el sector agropecuario está en riesgo, ya que se suma el envejecimiento de los productores (45.8% de ellos tienen más de 50 años) y la baja participación de los jóvenes (solo el 2% de quienes tienen entre 18 y 30 años).
Los principales desafíos son la migración juvenil, la pobreza rural y la falta de atractivo del campo para las nuevas generaciones. Aunado a todo esto, la falta de apoyos o programas dirigidos a nuestros campesinos o ganaderos han ido desapareciendo, con lo cual es sector luce menos interesante como medio de subsistencia.
Bajo este panorama, no faltan quienes se aprovechan de esta situación, sobre todo los complejos agroalimentarios que acaparan o adquieren las propiedades o la producción. Con ello tienen un control, no solo de los productos, sino de los precios de mercado.
La solución radica en modernizar el sector con tecnología, capacitación e incentivos para hacer de la agricultura una actividad más atractiva, rentable y sostenible. Muy similar a lo que ocurre en otros países que saben de la importancia de contar con un campo vivo.
Ley de Aguas
Aplicando el clásico albazo legislativo, la Comisión de Recursos Hidráulicos de la Cámara de Diputados aprobó ayer el dictamen de la nueva Ley General de Aguas y reformas a la Ley de Aguas Nacionales, pese a las demandas de la oposición y de productores agropecuarios de aplazar la discusión.
Esto generó que campesinos y productores de distintos estados mantengan bloqueados los accesos al Palacio Legislativo de San Lázaro y han advertido que la protesta continuará “hasta donde tope”, al considerar que la reforma representa un riesgo para el agro nacional, la producción alimentaria y la operación de los derechos de agua.
De manera personal, he sido testigo de cómo los diputados federales afines al poder, han estado abiertos a recibir ideas y propuestas que han permitido sacar leyes en beneficio del sector y de los propios consumidores, como la de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura, qué beneficiará a más de 500,000 familias de nuestro país.
Lamentablemente, en el caso de la Ley de Aguas, al parecer “hay línea”, y poca apertura para la discusión.
Luis P. Cuanalo (@luiscuanalo)
Empresario y Especialista en sector agropecuario nacional e internacional
Presidente del Colegio de Ingeniero Agroindustriales de México, A.C. (CIAGROIN)
Miembro de la CANACINTRA Sector Agroindustrial