Dentro de toda esta constelación de posicionamientos y destapes, por supuesto, llamó poderosamente la atención el mensaje que emitió en sus redes sociales Tatiana Clothier. Siempre dimos por hecho que ella, en cualquier momento, destaparía su legítima aspiración de buscar la gubernatura de su estado natal. De hecho, la noticia se replicó en todos los medios de comunicación. Esto nos hace suponer, en la lógica de las circunstancias, que la titular del IMME está en el mejor nivel de su carrera política. Hablamos de una lucidez que, desde los tiempos de Andrés Manuel López Obrador, vimos cómo se hacía presente en esos intensos debates en los que participó en muchas mesas de análisis. Esa capacidad, en efecto, la hizo merecedora de la coordinación de campaña en las elecciones federales del 2018.
Y todo eso, que obviamente tendrá relevancia, la pone en la mejor condición, inclusive muy por encima de actores de renombre; es decir, su trabajo y su proyección avalan la aspiración de ir en busca de la coordinación de la defensa del voto. Un reto mayúsculo que, de pronto, se vuelve muy denso al interior, mayormente por la guerra sucia y el fuego amigo. Más allá de eso, lo que se requiere para llegar a la cúspide, además de la percepción positiva del arraigo que hay que tener con la población civil, se llama capacidad y poder político. Si hacemos un recuento del trabajo de Tatiana Clouthier, desde la gestación del proceso de transformación, podemos darnos una idea de la magnitud. En aquel entonces, recuerdo, desplazó a muchos perfiles en el debate y el análisis frontal, inclusive resistiendo el embate. Un ejemplo de ello, antes de cumplir con la misión que se le encomendó, fue haber ganado las discusiones de todos los coordinadores de campaña de otras fuerzas. Precisamente allí, articulando y maniobrando un discurso que impactó en la ciudadanía, fue donde se ganó el respeto del grueso de la gente en México.
Después de la victoria, dándole el mérito que merecía, López Obrador la designó como secretaria de Economía. Era, ni más ni menos, una de las tareas más titánicas, sobre todo porque había que revertir las políticas neoliberales que durante mucho tiempo predominaron. Su visión, lo mismo que su experiencia en distintas trincheras del servicio público, la pusieron en los reflectores para abrir camino no solo al fortalecimiento de nuestra estructura económica, sino que encontró el hilo para que las inversiones fluyeran. Eso lo podemos corroborar en las estadísticas que dejó durante su estadía. Seguido de ello, con ese dinamismo, tuvo un paso por el legislativo federal, siendo crucial tanto en el armado como en la aprobación de un paquete de iniciativas que mandó AMLO. Muchas de ellas, hablando de aportación, fueron maniobradas y operadas bajo su tutela.
Podríamos destacar muchas otras cosas y competencias de una mujer cuyo dinamismo es, en definitiva, muy activo y mediático. De hecho, muchos se sorprendieron al escuchar que, llegado el tiempo, buscaría la coordinación de la defensa del voto; o sea, la candidatura de Morena. Definitivamente, eso, al interior del seno morenista, le metió mucha presión, tal y como nos muestran las propias encuestas de opinión. Tatiana Clouthier, por ejemplo, despegó rápidamente y, con ello, se colocó en la cima de las preferencias de militantes y simpatizantes de la Cuarta Transformación. Eso será suficiente para colarse y triunfar. Una vez que llegue la cita, a mediados de junio, las metodologías ratificarán su paso dominante. Y no solo se ha mantenido, sino que, en la medida que pasan los días, su ventaja es cada vez más holgada.
Desde luego que hemos ponderado e incluido muchas encuestas para contrastarlas. Por la precisión y el poco margen de error que ha promediado, hemos optado por seguir la metodología de Cripeso. Dando los pormenores, en verdad, Tatiana Clouthier le complicará los planes a Movimiento Ciudadano de revalidar el triunfo. Hoy, en efecto, la titular del IMME se asume como líder tanto en Morena como en la carrera por la gubernatura de Nuevo León. En el partido guinda, por ejemplo, encabeza las preferencias con un 23 %, muy por arriba de Waldo Fernández. A estas alturas, sobra decir, se antoja dificilísimo superar, mayormente ahora que Clouthier ha irrumpido con mucha fuerza en el ánimo de todos los sectores sociales. Basándonos en esa lógica, ahora que entramos en la recta final de las definiciones, damos por hecho que Tatiana tomará el timón y, con ello, tiene amplias posibilidades de llevar a Morena a la victoria por primera vez en ese enclave. De hecho, hay una enorme grieta que se abrió con el mal trabajo de Samuel García. Eso, por supuesto, será aprovechado al máximo, lo que hemos reconocido como un triunfo inexorable de la izquierda.